La Secretaría de Salud federal (SSA) reiteró su llamado a la población para que acuda a aplicarse la vacuna contra la influenza estacional, en respuesta al aumento de casos de la variante K (subclado K o J.2.4.1) del virus influenza A H3N2 registrado en Europa, Estados Unidos y otras regiones del hemisferio norte.
Aunque hasta el momento no se ha confirmado la circulación generalizada de esta variante en México, con reportes contradictorios sobre un posible primer caso detectado en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), donde el paciente se recuperó satisfactoriamente, las autoridades sanitarias mantienen una vigilancia epidemiológica activa a través del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave).
El virus H3N2 es una cepa que circula anualmente en el país durante la temporada invernal, pero la variante K ha generado alertas internacionales por su mayor transmisibilidad, derivada de mutaciones en la proteína de hemaglutinina. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), esta subclade ha provocado brotes anticipados y de mayor intensidad en varios países, aunque no se ha observado un incremento en la severidad de los casos.
“La vacunación es la medida más efectiva para reducir complicaciones, hospitalizaciones y riesgos en la temporada de frío”, enfatizó la SSA en un comunicado.
Las dosis disponibles protegen contra las cepas circulantes, incluyendo variantes de H3N2, y están disponibles de forma gratuita en centros de salud, unidades médicas y puestos de vacunación.
¿Qué grupos deben priorizarse para la vacunación?
Las vacunas contra la influenza están dirigidas prioritariamente a los grupos de mayor riesgo, con el objetivo de disminuir formas graves de la enfermedad:
- Niñas y niños de 6 meses a 5 años (o hasta escolar, según campañas locales)
- Personas adultas mayores de 60 años en adelante
- Mujeres embarazadas en cualquier etapa del embarazo
- Personal de salud y trabajadores esenciales en contacto con pacientes
- Personas con comorbilidades o condiciones de riesgo, como diabetes, enfermedades cardíacas, pulmonares crónicas, inmunosupresión, obesidad mórbida u otras patologías que aumenten el riesgo de complicaciones
Además, se recomienda la inmunización a convivientes y cuidadores de estos grupos vulnerables, así como la aplicación simultánea de vacunas contra COVID-19 y neumococo cuando corresponda.
Las autoridades insisten en complementar la vacunación con medidas preventivas básicas:
- Lavado frecuente de manos
- Uso de cubrebocas en caso de síntomas
- Ventilación de espacios
- Aislamiento voluntario si se presentan signos de infección respiratoria
La SSA aseguró que continuará informando de manera transparente sobre cualquier actualización en la vigilancia de esta variante, y exhortó a la población a no bajar la guardia ante el incremento esperado de virus respiratorios entre diciembre y febrero.
