El secretario de la Defensa Nacional (Defensa), Ricardo Trevilla Trejo, afirmó que el protocolo de seguridad de la Guardia Nacional (GN) no falló en el caso del asesinato del alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo Rodríguez, ocurrido el pasado 1 de noviembre. Señaló que el edil no aceptó la protección directa de elementos adscritos al Ejército, lo que habría incrementado su nivel de riesgo.
“El protocolo no falló, falló lo otro… hablo del protocolo de la Guardia Nacional”, declaró el general durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Trevilla Trejo explicó que la GN cuenta con personal especializado en protección a funcionarios, con formación y protocolos específicos para garantizar la seguridad de autoridades que enfrentan amenazas. “Si desde un principio él hubiera aceptado que el personal de la Guardia Nacional lo resguardara, su nivel de seguridad habría sido mayor”, subrayó.
El secretario informó que, tras el homicidio, la Fiscalía General del Estado de Michoacán lleva a cabo la investigación correspondiente y que los escoltas personales del alcalde —seleccionados por él mismo— ya declararon ante las autoridades, luego de haber abatido al agresor, un menor de edad identificado como el responsable del ataque.
Actualmente, la Guardia Nacional mantiene desplegados a 450 elementos en labores de protección a funcionarios públicos en distintas entidades del país. Sin embargo, Trevilla reconoció que es necesario “concientizar a las personas resguardadas para que cooperen y se apeguen a las medidas de seguridad establecidas”.
El asesinato de Carlos Manzo ocurrió mientras participaba en un evento por el Día de Muertos en Uruapan. El crimen ha provocado indignación social y movilizaciones ciudadanas que exigen justicia.
