La Auditoría Superior de la Federación confirmó que las computadoras portátiles que el gobierno federal entregó a menores de quinto y sexto grado de primarias del país no funcionan.
Para dicho programa se erogaron 839 millones de pesos, mismos que sirvieron para adquirir un total de 240 mil unidades que fueron dadas a los menores con mejores promedios de esos grados.
Sin embargo, fue en pruebas de campo que la ASF determinó que el sistema operativo de los aparatos, Linux, se bloquea y no sirve, motivo por el cual se reportó que jóvenes lo modificaron.
Asimismo, se estableció que otras unidades se descompusieron luego de un año, desechándolas tras ese lapso.
Inclusive, la SEP no estableció un sistema para orientar en su uso, por lo cual los jóvenes dueños las utilizaron no para actividades escolares, sólo para entrar en redes sociales y descargar música, así como jugar.
