Ciudadanos de Guanajuato se manifiestan en las calles y a través de redes sociales en contra de los feminicidios, luego de que una joven de 18 años denunciara una agresión de la que fue víctima, sin respuesta de las autoridades.
María Luz Salcedo Palacios fue golpeada con saña la madrugada del jueves 12 de septiembre por un hombre identificado como Miguel Ángel Jasso Manríquez, quien estuvo a punto de asfixiarla. Ahora, María Luz hace pública la violencia que sufrió como una llamada de alerta para las autoridades estatales y para las mujeres que también viven o han vivido una situación similar, pero que por temor a su agresor o al señalamiento público no se han atrevido a denunciar.
La noche del miércoles 11 de septiembre la joven salió de trabajar, pasaron por ella un amigo y el agresor, a quien identifica como un conocido al que le presentaron hace unas semanas. Los dos jóvenes le ofrecieron llevarla a su casa, pero después los planes cambiaron y le sugirieron irse por unas cervezas.
María Luz se negó, fue en ese momento que Miguel Ángel Jasso se ofreció a llevarla a su casa, ella no dimensionó lo que estaba por suceder, accedió al ofrecimiento. En el camino el joven, también de 18 años, pero ya casado y con un hijo, le sugirió tener relaciones sexuales, ella se negó y fue cuando él la llevó en su automóvil a la Sierra de Santa Rosa.
Por un lado las autoridades de Guanajuato presumen protocolos de atención para las mujeres que viven violencia, pero por el otro sigue presente el trámite burocrático y poco efectivo que tiene el Ministerio Público para atender los casos, en un estado en el que hasta la fecha la cifra de feminicidios es de 55 en lo que va de 2013.
El día de hoy se abrió en Facebook una página llamada “Justicia para Lucero“, así como un hashtag en Twitter (#Justiciaparalucero) para presionar a las autoridades para que el caso no quede impune y se tomen acciones para atender la violencia de género. El padre de la joven, Fermín Salcedo, compartió un texto firmado por su hija Lucero en el que expresa que el feminicidio comienza cuando la muerte de una mujer es el resultado de la degradación del género.
“Esto va más allá de un asesinato, la misoginia se demuestra de formas en la que ni nosotras mismas nos damos cuenta, porque estamos tan ‘acostumbradas’ a vivir en una sociedad con estas actitudes. NO MÁS. Yo no lo permitiré más. Ni hacia mí ni hacia otra mujer”, dice en el texto. “Porque aunque saliera una mujer en ropa interior a la calle, ebria y a altas horas de la noche, no debería de temer por su seguridad, no deberían de juzgarla, no debería “MERECER” que la violen, o la golpeen o la asesinen. NO DEBERÍA SER CULPABLE por el delito del HOMBRE”.
