La crisis política que enfrenta Acatlán de Osorio mantiene abiertas dos rutas de atención por parte del gobierno estatal: la búsqueda de acuerdos mediante el diálogo y, en un escenario extremo, la posible integración de un Concejo Municipal. Paralelamente, la alcaldesa Guadalupe Lucero Bárcenas ya recibe medidas de protección por parte del Estado tras denunciar amenazas y señalar la presunta participación de grupos delictivos en el conflicto.
El secretario de Gobernación, Samuel Aguilar Pala, confirmó que la presidenta municipal cuenta con protección personal derivada de las denuncias que presentó ante las autoridades competentes. Indicó que la responsabilidad de investigar los señalamientos corresponde a la Fiscalía General del Estado (FGE) y a las instancias de seguridad pública.
El funcionario explicó que la situación en Acatlán ha rebasado el ámbito político, luego de que la edil denunciara públicamente que un grupo criminal estaría detrás de los intentos por desestabilizar el ayuntamiento. Por ello, reiteró que será la Fiscalía la encargada de determinar el alcance de las investigaciones.
Además de las medidas de seguridad para la alcaldesa, el gobierno estatal ha impulsado mesas de conciliación para intentar resolver las diferencias entre las autoridades municipales y los regidores que promueven la destitución de la edil. Sin embargo, Aguilar Pala señaló que los esfuerzos de diálogo no han prosperado plenamente.
Ante la falta de acuerdos, el titular de la Segob reconoció que existe la posibilidad de que el Congreso de Puebla tenga que intervenir mediante la designación de un Concejo Municipal, figura que actualmente opera en otros municipios del estado.
No obstante, enfatizó que esta alternativa sería una medida extraordinaria y que la prioridad sigue siendo construir consensos entre las partes involucradas. También recordó que cualquier procedimiento relacionado con una eventual destitución debe cumplir con los mecanismos legales correspondientes.
Samuel Aguilar insistió en que no existe un vacío de poder en Acatlán de Osorio y aseguró que las instituciones continúan funcionando. Mientras tanto, el gobierno estatal mantiene una postura de imparcialidad, con el objetivo de garantizar la gobernabilidad, la estabilidad política y el cumplimiento de la ley en el municipio.
