El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, afirmó que la localización de un sofisticado narcotúnel en Tijuana fue posible gracias a la estrecha cooperación entre las autoridades de ambos países.
“Los cárteles pueden cavar túneles, pero no pueden esconderse”, señaló Johnson.
El pasadizo clandestino de casi 600 metros de longitud (aproximadamente 2.000 pies) conectaba Tijuana con Otay Mesa, en San Diego, California. El túnel contaba con sistemas de iluminación, ventilación y rieles, y fue utilizado presuntamente para el trasiego de más de una tonelada de cocaína.
Video: Redes sociales
Según las autoridades, el hallazgo fue resultado de trabajos de inteligencia conjuntos entre fuerzas de seguridad mexicanas y estadounidenses. En el operativo se decomisaron importantes cantidades de droga, armas y otros indicios, y se reportaron varias detenciones.
El embajador Johnson subrayó que este tipo de resultados demuestran que la colaboración bilateral es efectiva en la lucha contra el crimen organizado transnacional.
“La localización del túnel en Tijuana fue resultado de la cooperación entre las autoridades de ambos países”, enfatizó.
El narcotúnel, atribuido presuntamente al Cártel de Jalisco Nueva Generación u otra organización, salía desde un punto en Tijuana y pretendía llegar hasta un local comercial en territorio estadounidense que funcionaba como fachada.
Este es uno de los túneles transfronterizos más elaborados detectados recientemente en la zona, lo que refleja la constante innovación de los grupos criminales para evadir los controles en la frontera. Tanto el gobierno mexicano como la Embajada de Estados Unidos han manifestado su compromiso de continuar con este nivel de coordinación para desmantelar las estructuras de narcotráfico y reducir la violencia asociada.


