El cometa C/2025 R3 (Panstarrs) se acerca a su máximo brillo y será visible a simple vista desde México durante las próximas semanas de abril, especialmente en el cielo matutino antes del amanecer.
Descubierto en septiembre de 2025 por el sistema de telescopios Pan-STARRS en Hawái, este cometa de período largo está ofreciendo a los aficionados a la astronomía uno de los eventos celestes más destacados de 2026. Con una magnitud actual alrededor de 5.4, se espera que alcance su punto más brillante cerca del perihelio el 19 de abril, cuando pase lo más cerca del Sol. Su máximo acercamiento a la Tierra ocurrirá alrededor del 26-27 de abril.
En territorio mexicano, las mejores condiciones para observarlo se presentan antes del amanecer, mirando hacia el este, en la constelación de Pegaso. Los especialistas recomiendan los días entre el 10 y el 20 de abril, con especial énfasis en el 17 de abril, cuando habrá luna nueva, lo que dejará el cielo más oscuro y facilitará su avistamiento incluso en zonas semiurbanas con baja contaminación lumínica.
“El cometa podría ser perceptible sin ayuda óptica bajo cielos oscuros, aunque binoculares o un pequeño telescopio permitirán apreciar mejor su coma verdosa y posible cola”, explican astrónomos consultados.
Su brillo es impredecible, como ocurre con todos los cometas, pero las proyecciones más optimistas lo sitúan en magnitud cercana a 2.5 o incluso más brillante, comparable a algunas estrellas notables.
Cómo observarlo desde México:
- Horario ideal: entre las 4:00 y 5:30 a.m. (hora local), dependiendo de la ciudad, al menos una hora antes del amanecer
- Dirección: busque hacia el este, relativamente alto en el horizonte
- Recomendaciones: elija lugares alejados de luces de la ciudad (playas, zonas rurales o parques altos). Evite la contaminación lumínica y use aplicaciones como Stellarium o SkySafari para localizar su posición exacta
- Precaución: nunca mire directamente al Sol; el cometa estará cerca del astro rey en los días cercanos al perihelio.
Tras el 20 de abril, el cometa se acercará demasiado al Sol en el cielo, complicando su observación desde el hemisferio norte. Posteriormente, será más favorable para observadores del hemisferio sur en el cielo vespertino.
Este cometa, con una órbita casi parabólica, tardará decenas de miles de años en regresar al sistema solar interior, por lo que representa una oportunidad única para las nuevas generaciones.
