El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó hoy jueves oficialmente su denominado “Consejo de Paz” (Board of Peace), en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza.
La iniciativa busca establecer una nueva mesa de negociación para los conflictos más críticos del mundo, bajo un enfoque de diplomacia directa y transaccional.
En una ceremonia solemne celebrada en el auditorio principal del centro de convenciones alpino, Trump firmó la carta fundacional del Consejo de Paz, acompañado por representantes de al menos 19 países que aceptaron sumarse al proyecto.
El presidente estadounidense aseguró que el mundo es “más rico, seguro y pacífico” que hace un año y defendió la importancia de su iniciativa como una herramienta complementaria para la diplomacia internacional.
Desde el podio principal, Trump describió el consejo no como un organismo burocrático, sino como un equipo de respuesta rápida integrado por líderes mundiales, figuras clave del sector empresarial y mediadores estratégicos.
“El mundo está en llamas y las instituciones antiguas solo miran cómo se quema. Este Consejo de Paz se trata de resultados, no de resoluciones burocráticas”, afirmó.
Asimismo, indicó que el consejo, presidido por él mismo, podría “hacer prácticamente lo que nosotros queramos”, mientras afirmó que funcionará “en conjunción con las Naciones Unidas”.
“Lo que estamos haciendo es muy importante”, declaró Trump ante líderes y cancilleres reunidos en el evento, donde reafirmó su intención de que el Consejo trabaje en coordinación con las Naciones Unidas, aunque con un mandato más amplio y, en algunos casos, sin limitaciones geográficas estrictas.
La iniciativa —concebida originalmente como un órgano para supervisar el plan de paz en Gaza tras el conflicto entre Israel y Hamas— ha evolucionado hacia una estructura con ambiciones globales, según lo expuesto por funcionarios estadounidenses. Sin embargo, los críticos temen que se solape con el actual sistema multilateral centrado en la ONU o lo debilite.
Entre los asistentes al acto figuran el presidente de Argentina, Javier Milei, y el de Paraguay, Santiago Peña, así como líderes de países como Indonesia, Kazajistán, Hungría y varios del Medio Oriente. La Casa Blanca aseguró que alrededor de 35 de los 58 países invitados han aceptado formar parte del Consejo, aunque muchos aún no han ratificado formalmente su adhesión.
Trump también aprovechó la ocasión para destacar la supuesta aceptación de líderes globales, incluido el presidente de Rusia, Vladímir Putin, a quien dijo que había invitado a unirse al organismo, aunque Moscú indicó que aún no se ha tomado una decisión definitiva.
Se espera que en las próximas horas la Casa Blanca emita un comunicado detallando quiénes serán los primeros integrantes de este consejo y cuál será el primer conflicto en su agenda de mediación.




