El Gobierno de Venezuela lamentó este la decisión de Estados Unidos de suspender los vuelos regulares destinados a las repatriaciones de ciudadanos venezolanos, una medida que Caracas calificó como unilateral y contraria a los compromisos previamente establecidos entre ambos países.
El texto del Gobierno venezolano fue difundido horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara un pretendido y total “cierre” del espacio aéreo “sobre y alrededor” de Venezuela.
La Gran Misión Vuelta a la Patria, institución venezolana encargada de las repatriaciones, precisó mediante un comunicado oficial que los vuelos del acuerdo bilateral entre los Gobiernos de Estados Unidos y Venezuela, habían permitido el regreso de migrantes que enfrentan situaciones de riesgo en territorio estadounidense.
El programa señaló que muchos venezolanos son víctimas de discriminación, persecuciones y encarcelamientos en el país norteamericano.
El comunicado recordó que la suspensión contradice los acuerdos alcanzados el 31 de enero pasado con representantes oficiales de Washington, en el marco de los mecanismos de cooperación que se mantenían activos desde comienzos de año.
De acuerdo con los datos difundidos, desde febrero se habían ejecutado 75 vuelos procedentes de Estados Unidos con ciudadanos que ingresaron a Venezuela en calidad de repatriados.
La Gran Misión Vuelta a la Patria indicó que estas operaciones contaron con todo el despliegue logístico del Gobierno venezolano y que su interrupción afecta directamente a quienes esperaban ser incluidos en próximas jornadas.
Espacio aéreo debe considerarse cerrado: Trump
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, indicó que el espacio aéreo sobre Venezuela y sus alrededores debe considerarse completamente cerrado.
“A todas las aerolíneas, pilotos, narcotraficantes y traficantes de personas, por favor, consideren el espacio aéreo sobre y alrededor de Venezuela como totalmente cerrado”, escribió Trump en una publicación en Truth Social sin dar más detalles.
Las declaraciones se hicieron en un contexto de creciente tensión en las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela.
Desde principios de septiembre, el Pentágono ha llevado a cabo más de 20 ataques conocidos contra presuntas embarcaciones con drogas en el Caribe y el Pacífico Oriental, en los que han muerto más de 80 personas. La presencia militar estadounidense en el Caribe se reforzó aún más a mediados de noviembre con el despliegue del USS Gerald R. Ford, un importante portaaviones, a un nivel no visto en al menos tres décadas.
En su discurso de Acción de Gracias a las tropas estadounidenses el jueves por la noche, Trump sugirió que Estados Unidos podría “muy pronto” tomar medidas terrestres contra las redes de narcotráfico en Venezuela.
El presidente venezolano, Nicolás Maduro ha negado cualquier implicación con el narcotráfico y ha acusado a Estados Unidos de “inventar” un pretexto para una guerra que busca un cambio de régimen en Venezuela.
El medio The New York Times informó el viernes que Trump y Maduro hablaron por teléfono la semana pasada y discutieron la posibilidad de una reunión presencial en Estados Unidos, aunque no se han hecho arreglos al respecto.
La semana pasada, la reguladora de la aviación estadounidense, la Administración Federal de Aviación, emitió una advertencia a las principales aerolíneas que sobrevuelan Venezuela, destacando los peligros de una “situación potencialmente peligrosa” debido al “empeoramiento de la situación de seguridad y al aumento de la actividad militar en o alrededor” del país sudamericano.




