El incendio en torres residenciales de Hong Kong ocurrido el pasado miércoles en el complejo Wang Fuk Court dejó 146 muertos y 79 heridos, según el último informe oficial difundido este domingo. Las autoridades calificaron el siniestro como el incendio más mortífero en Hong Kong en décadas, mientras los equipos de emergencia mantienen las labores de búsqueda y recuperación por quinto día consecutivo.
De los siete bloques afectados por el fuego, las operaciones concluyeron en cuatro, mientras los trabajos continúan en las demás estructuras. Al corte de las 16:00 horas, 54 cuerpos permanecían sin identificar, y cerca de un centenar de reportes seguían sin resolverse debido a dificultades para localizar a denunciantes o a la falta de datos precisos.
Equipos forenses hallaron víctimas en departamentos, escaleras, pasillos y azoteas, informó Cheng Ka-chun, responsable de la Unidad de Identificación de Víctimas de Catástrofes (DVIU). Las labores se complican por la falta de iluminación en varias áreas del complejo, lo que obliga a utilizar linternas y lámparas frontales incluso durante el día.
La superintendente jefe Karen Tsang confirmó la recuperación de otros 30 cuerpos durante la jornada y advirtió que la cifra seguirá aumentando conforme avancen los recorridos en zonas aún inaccesibles para los rescatistas.
Entre las víctimas se encuentran cinco trabajadores de las obras de renovación del complejo residencial. De acuerdo con Fay Siu Sin-man, directora ejecutiva de la Asociación por los Derechos de las Víctimas de Accidentes Laborales, los andamios de bambú y materiales inflamables facilitaron la rápida propagación del fuego.
El siniestro comenzó a las 14:51 del miércoles, alcanzó el nivel 5 —la máxima alarma— y afectó a siete de los ocho bloques del conjunto habitacional en un lapso de cuatro horas.
Hong Kong vive una jornada de luto oficial, con banderas nacionales y regionales a media asta en edificios públicos. Miles de ciudadanos han acudido a la zona del incendio y a otros puntos del distrito Central para depositar flores, encender velas y dejar mensajes de condolencia.
La Policía mantiene activa una unidad especial de atención a víctimas, con más de cincuenta agentes que operan una línea telefónica de 24 horas para verificación de datos y apoyo a familiares mientras continúan las labores de rescate.




