El dictador argentino Jorge Videla fue condenado ayer a 50 años de cárcel por un plan sistemático de robo de bebés hijos de detenidos y desaparecidos, aunque deberá cumplir cadena perpetua al unificarse la pena con dos causas que tenía por crímenes de lesa humanidad, anunció el Tribunal.
Otro dictador sentado en el banquillo, Reynaldo Bignone (1982-1983), fue sentenciado a 15 años de prisión por el mismo delito de sustracción y cambio de identidad de menores, aunque sobre él pesan también dos condenas por graves violaciones de derechos humanos, una de por vida y otra por 25 años.
“Condenar al ex general Jorge Videla (86 años) a 50 años de reclusión (…) y al ex general Reynaldo Bignone (84 años) a 15 años (…)”, leyó la presidenta del tribunal, María Roqueta, ante una sala colmada y en presencia de Estela de Carlotto, líder de la organización humanitaria Abuelas de Plaza de Mayo.
Carlotto dijo que la embarga “un sentimiento de satisfacción porque el fallo confirma y aclara que hubo en Argentina un plan sistemático para el robo de bebés”.
