Un sismo de magnitud 6.1 grados en la escala Richter registrado ayer en el sudoeste de Turquía causó unos 59 heridos, según la agencia de prensa Anatolia.
“Según las informaciones recogidas, 59 de nuestros conciudadanos acudieron a hospitales luego del terremoto, de los cuales 54 en Fethiye”, la ciudad más cercana de Oludeniz, dijo el responsable de la Dirección de Salud de la provincia de Mugla, Cihan Teklin.
El centro de gestión de situaciones de crisis, AFAD, afirmó que el sismo no provocó muertos, aunque dos personas sufrieron ataques cardiacos.
El epicentro se localizó a una profundidad de 19 kilómetros en la costa de la provincia de Mugla, frente a la isla griega de Rodas, en la confluencia del Mar Egeo y el Mediterráneo, según datos del observatorio turco de Kandilli.
La sacudida provocó pánico en la población y los vacacionistas abandonaron las playas precipitadamente; unas seis personas fueron trasladadas al hospital, en su mayoría por haber saltado por la ventana por el pánico, según informó la emisora CNNTürk.
Pero las autoridades de la zona aseguraron a la emisora que no se habían registrado víctimas ni daños materiales de consideración, aunque en algunas casas rurales aparecieron grietas.
El sismo se produjo a las 03:44 horas, tiempo local, y también se sintió en Grecia, donde no se registraron mayores daños.
Turquía se encuentra en una zona altamente sísmica.
El 23 de octubre de 2011, un fuerte sismo provocó la muerte de más de 600 personas en el este de Turquía.
Fue seguido el 12 de noviembre por un terremoto de magnitud 5.6 que dejó 40 muertos en la misma región.
