El candidato socialista François Hollande fue electo ayer presidente de Francia y presentó su victoria como una voluntad de pasar página a las políticas de austeridad en una Europa en crisis.
“En todas las capitales, más allá de los jefes de gobierno y de los jefes de Estado, hay pueblos que gracias a nosotros esperan, miran a nosotros y quieren terminar con la austeridad”, dijo Hollande, quien derrotó en la segunda vuelta al mandatario saliente, el conservador Nicolas Sarkozy, con 51.56 por ciento los votos contra 48.44 por ciento, al contabilizarse 91 por ciento de las papeletas electorales.
Ante decenas de miles de simpatizantes eufóricos reunidos en la emblemática plaza de la Bastilla de París, el futuro Presidente dijo estar “orgulloso de haber sido capaz de devolver la esperanza” y afirmó ver en su elección el inicio de un “movimiento que se levanta en toda Europa”.
“Los franceses acaban de elegir el cambio”, agregó. “Europa nos mira. En el momento en que el resultado fue proclamado, estoy seguro de que en no pocos países europeos se sintió un alivio, una esperanza, la idea de que por fin la austeridad no puede ser una fatalidad”, declaró previamente el presidente electo en su feudo de Tulle, donde votó ayer.
