El asesino confeso de tres militares, tres niños y un profesor en las ciudades de Montauban y Toulouse, seguía atrincherado ayer en su domicilio luego de varios fracasos de negociar y de ingresar por la fuerza.
Mohamed Merah murió tirándose por la ventana, tras un intenso tiroteo luego de que equipos especiales de la policía entraron a su domicilio, reportó el canal de noticias France 24.
Durante las casi 24 horas que había durado la situación, Merah anunció en dos ocasiones que tenía la intención de entregarse “más tarde” a la policía, pero no lo cumplió.
El drama comenzó durante la madrugada de ayer, cuando policías acudieron a su hogar y Merah los recibió a balazos, provocando heridas a dos agentes.
