El proyecto de Cablebús que se plantea para la ciudad de Puebla podría movilizar alrededor de 90 mil usuarios diarios, mientras que sus promotores aseguran que las afectaciones al entorno ecológico serán mínimas, de acuerdo con información presentada en los estudios preliminares del sistema de transporte.
La propuesta busca implementar un sistema de teleféricos urbanos tipo Cablebús, similar al que actualmente opera en la Ciudad de México, donde este medio se ha convertido en una alternativa para conectar zonas con difícil acceso por tierra.
Según estimaciones del proyecto, el sistema en Puebla tendría la capacidad de transportar hasta 90 mil pasajeros cada día, lo que contribuiría a reducir tiempos de traslado y aliviar la saturación del transporte público en varias zonas de la ciudad.
En cuanto al impacto ambiental, los estudios indican que la infraestructura requiere menos intervenciones en el suelo que otros sistemas de transporte masivo, ya que gran parte del recorrido se realiza por vía aérea. Esto implicaría una menor tala de árboles y menos modificación del terreno, además de una reducción potencial en emisiones contaminantes al promover un transporte eléctrico.
Especialistas del proyecto señalan que las torres de soporte y estaciones ocuparían espacios reducidos, lo que permitiría conservar la mayor parte de las áreas verdes existentes a lo largo del trazado previsto.
De acuerdo con el coordinador de Gabinete, José Luis García Parra, los estudios técnicos de trayectoria permitieron bajar la cifra de árboles que requerirán poda o trasplante de estimaciones iniciales de hasta 350-700 ejemplares a solo 116. El funcionario enfatizó que ningún árbol será talado, sino que se aplicarán medidas de reubicación o poda controlada, cumpliendo con la Ley de Arbolado y Áreas Verdes Urbanas, y que el proyecto contempla compensaciones ambientales como la plantación de miles de nuevos árboles en zonas urbanas.
El sistema de transporte eléctrico aéreo, que busca conectar colonias históricamente rezagadas con el Centro Integral de Servicios (CIS) en la Vía Atlixcáyotl y otras zonas clave, operaría con cabinas de capacidad para 10 personas, conexión a internet y cámaras de seguridad. Se prevé una reducción drástica en los tiempos de traslado —de hasta 30 minutos en algunos recorridos—, menor emisión de contaminantes comparado con vehículos terrestres y una mejora en la calidad del aire al promover la movilidad sustentable.
“Este es un sistema moderno, limpio y seguro que beneficiará a miles de poblanos, reducirá la congestión vial y generará un impacto positivo en la movilidad metropolitana”, afirmó García Parra, quien agregó que la capacidad diaria de 90 mil usuarios superaría incluso a algunos sistemas similares en otras ciudades del país.
El proyecto ha recibido respaldo de instancias como la Secretaría de Turismo federal (Sectur) y figuras como el rector de la UDLAP, Luis Ernesto Derbez, quienes lo ven como una oportunidad para impulsar el turismo y la conectividad urbana.
Sin embargo, colectivos ambientalistas y organizaciones civiles han expresado preocupación por la posible intervención en áreas verdes y fauna, exigiendo mayor transparencia y estudios de impacto más detallados.
Hasta el momento, el Gobierno estatal mantiene que los ajustes técnicos minimizan cualquier riesgo ecológico y que el Cablebús representa una alternativa eficiente frente a opciones terrestres más invasivas. La obra, con un costo estimado en miles de millones de pesos, continúa en fase de refinamiento de rutas y estudios previos a la licitación.
Autoridades y técnicos han señalado que el objetivo es mejorar la movilidad urbana sin generar impactos ambientales significativos, además de ofrecer una alternativa de transporte moderna y accesible para los habitantes de la capital poblana.
