Berenice Martínez
Desde hace cuatro años el programa “Beca a un Niño Indígena” ha otorgado un total de 17 mil 419 apoyos a infantes que habitan en Casas del Niño Indígena y 80 albergues escolares en zonas rurales de Puebla, afirmó la coordinadora, Carolina Zenteno Herrera.
La coordinadora del programa refirió que los menores beneficiados han vivido por más de un año en estos hogares y que en el próximo ciclo escolar la meta es entregar apoyos a 4 mil 500 niñas, niños y adolescentes indígenas.
El Sistema Estatal DIF (SEDIF) creó el proyecto en 2012 cuando se beneficiaron a 3 mil 861 menores; en 2013 apoyaron a 4 mil 401; en 2014 favorecieron a 4 mil 652 niños; mientras que en 2015 beneficiaron a 4 mil 505 infantes.
Los albergues atienden de 30 a 200 niños y están ubicados en 60 municipios de la Sierra Norte, Región Nororiental y el resto del estado donde se reparten paquetes escolares con un costo de mil pesos cada uno.
Es decir, en el siguiente periodo escolar se destinarán 4 millones 500 mil pesos para el programa Beca a un Niño Indígena. El paquete para nivel primaria incluye pants, playera blanca, short, calceta deportiva, tenis, mochila y un conjunto de útiles.
Para los niveles secundaria y bachillerato, el paquete contiene uniforme con casaca oficial, zapatos, mochila y útiles escolares. Los recursos se consiguen a través de actividades deportivas, moda, subastas de arte, donativos empresariales y de organizaciones.
“Tenemos incluso una alcancía lúdica en donde los niños nos apoyan hasta con 10 centavos, 50 centavos, realmente tenemos una gran cantidad de donadores, algunos conocidos, muchos de ellos también anónimos”, agregó Zenteno en entrevista.
Las Casas del Niño Indígena operan bajo responsabilidad de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), mientras que los albergues rurales son intervenidos por la Secretaría de Educación Pública (SEP), en ambos casos el SEDIF apoya con desayunos fríos.
