Berenice Martínez
El segundo piso de la autopista México-Puebla presenta gran avance como se pudo constatar este domingo, pues según la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), la vía abrirá la circulación en su totalidad a finales de septiembre, en tanto que los cierres continúan todos los días de las 22:00 a las 5:00 horas del día siguiente.
Como ocurre desde hace un año la pista está en constante monitoreo por parte del subsecretario de Infraestructura de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Raúl Murrieta Cummings y del gobernador Rafael Moreno Valle, pues el plazo para entregar la vialidad culmina en noviembre del presente año.
El proyecto arrancó en 2014 y debido a su complejidad ha presentado diversos retrasos pues en un inicio se pretendía concluir en julio, después en agosto y ahora en el mes de septiembre, con un presupuesto de 10 mil millones de pesos erogados del gobierno federal, estatal y las empresas ejecutoras: OHL (Obrascón–Huarte–Lain) y Pinfra (Promotora y Operadora de Infraestructura).
A la autopista ya se le instalaron las trabes, asfalto, ballenas con una longitud de 40 metros cada una y las columnas que las sostienen con una altura de 12 metros. Las vialidades afectadas han sido reparadas, como en el caso del Periférico Ecológico que funciona como vía alterna para los automovilistas ante el cierre de la circulación.
La longitud del segundo piso es de 13.3 kilómetros, lo que representa que cada kilómetro tiene un costo en promedio de 752 millones de pesos. La concesión entregada a OHL y Prinfa incluye la construcción, explotación, operación, conservación y mantenimiento de la vía de cuota por un periodo de 30 años, de acuerdo con la concesión que se les otorgó.
