Al menos 70 elementos de la Policía Ministerial fueron dados de baja de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) luego que no aprobaran las pruebas de control y confianza.
Al filo del mediodía de ayer martes fueron llamados al inmueble de la PGJ, donde se les notificó que estaban fuera de la corporación tras haber fallado los controles mencionados.
Sin embargo, algunos policías dieron a conocer de manera extraoficial que si no aceptaban la renuncia voluntaria se les levantaría un acta por abandono de trabajo.
Los efectivos revelaron que buscarán los medios necesarios para que no sean objeto de este control.




