La concesión del servicio de agua en Puebla tendría que dejar alguna utilidad al estado, ya que tradicionalmente las empresas pagan al gobierno por el aprovechamiento del bien concesionado, por ello, la firma que gane la licitación este mes tendría que pagar derechos, de acuerdo a un comunicado que el abogado, Gilberto Montalvo González, publicó vía Facebook.
En el texto el representante legal de la Asamblea General del Agua, indicó: “El caso de la concesión del SOAPAP es inusualmente diferente. En realidad nos encontramos ante una concesión que materialmente no lo es, pero tampoco es una compra-venta. Si ha de nombrarse jurídicamente su entrega, es peor que esto, estamos ante una donación de usufructo, es decir, un regalo a una sola empresa por treinta años, tal vez y para colmo de males, extranjera”.
El litigante, argumentó que generalmente en las concesiones el estado recibe una utilidad, un aprovechamiento del bien concesionado para cubrir los gastos necesarios para el funcionamiento del aparato gubernamental y de las demás necesidades sociales, como se hace en las carreteras, minas, incluso, del servicio de limpia o del transporte.
Sin embargo, en el caso del agua, según expuso el abogado, es aún más grave, porque el agua es una necesidad de orden social, incluso, en el artículo 4 constitucional se establece como un derecho humano. Además de que en el artículo 26 el agua es considerada como “propiedad inalienable e imprescriptible de la nación”.
Si a pesar de eso el servicio de agua es concesionado, la empresa que gane “tendría que pagar derechos al estado por su aprovechamiento, pero este numerario debería invertirse nuevamente en la satisfacción de necesidades sociales, como lo es precisamente del derecho humano al agua potable, por lo que se crea un círculo vicioso”, argumentó Montalvo González, para quien el contrato que ofrece el gobierno poblano es más bien un comodato, una donación del usufructo, pues el arrendador no recibe ganancia alguna.
Por lo tanto, bajo este esquema, la firma no pagará contraprestaciones y todas las ganancias que obtenga se reinvertirán en la propia empresa: “Si por el contrario el estado no cobra tal contraprestación o la reinvierte en el mismo SOAPAP estaríamos ciertos de que el organismo estatal fue regalado a particulares, pues no obtuvo contraprestación alguna, lo que es peor que haberlo vendido totalmente”, finaliza el comunicado.