“No somos unos delincuentes”, expresaron mototaxistas y sus familiares en una manifestación afuera de Casa Aguayo, para rechazar el programa de canje de unidades y solicitar a las autoridades la regularización de sus vehículos, además de frenar los operativos implementados por las secretarías del Transporte y de Seguridad para sacar de la circulación a más de seis mil unidades.
En la protesta de unos 200 dueños y trabajadores de mototaxis, acusaron que fuertemente armados, policías y granaderos, han agredidos a los choferes e, incluso, con violencia bajan de las unidades a los pasajeros, por lo que demandaron se detengan estas acciones de represión.
Romualdo Sandré, operador en la comunidad de Nealtican, demandó del gobierno del estado mayor comprensión, pues no se trata de grupos delictivos, sino de trabajadores que sólo buscan el sustento diario de sus familias, lo que deben entender los gobernantes, porque parece que hay una política intimidatoria para cumplir su programa de canje de unidades.
En tanto, Ángel Peralta, de Soltepec, dijo que se ha pedido al gobernador en un documento por escrito que se suspenda el programa de retiro de los mototaxis, que afectará a unos 7 mil familiares que dependen de esta actividad. Rechazaron versiones de que la mayoría esté de acuerdo en el programa de cambio de unidades, pues aún circula el 90 por ciento de las unidades en al menos 30 municipios en el estado.
Recordaron que la Secretaría del Transporte fijó el plazo para que los mototaxistas cambien a más tardar los vehículos o, de lo contrario, serán retirados mediante el uso de la fuerza pública.
