Aumento en el monitoreo científico y vigilancia de la actividad volcánica en el Popocatépetl, anunció el secretario de Gobernación federal, Alejandro Poiré Romero, en un recorrido por las comunidades poblanas más cercanas al coloso, en donde dijo que Puebla se encuentra lista para una eventualidad por el volcán.
En el municipio de San Nicolás de los Ranchos y tras un recorrido por la comunidad de Santiago Xalitzintla, acompañado por el gobernador, Rafael Moreno Valle Rosas, el titular de Gobernación en el país, ratificó la permanencia de la fase tres, color amarillo, de la alerta volcánica y lanzó la voz para estar listos ante una eventual evacuación porque la gente debe estar atenta al llamado de las autoridades.
Poiré Romero, reveló que hay un monitoreo o vigilancia científica del coloso para reaccionar rápidamente a los cambios de su comportamiento, también se verifica la actividad sísmica, las exhalaciones, químicos en el agua y las corrientes; visualmente, los domos de lava que indican el tipo de actividad y se checan los gases con los especialistas del Centro Nacional de Prevención de Desastres y expertos de todo el mundo.
“Lo más importante –dijo- es que Puebla está lista para cualquier eventualidad, lo cual significa que la población está consciente y atenta a las medidas y al llamado de las autoridades. La coordinación es fundamental, pero también hay una responsabilidad de los gobiernos para saber qué hacer en situaciones de una erupción del Popo”.
Antes, el gobernador, Rafael Moreno Valle Rosas, dio un informe pormenorizado de las acciones y programas emprendidos, como parte del Plan Popocatépetl, consistente en el mejoramiento de las diez rutas de evacuación con bacheo y mantenimiento, instalación de albergues -uno en Izúcar de Matamoros y otro en San Pedro Cholula- con 20 mil colchonetas, el censo de viviendas, animales y la realización de simulacros.
El jefe del Ejecutivo, aseveró que en caso de una erupción el gobierno de Puebla tiene listo ya un plan de evacuación de la gente, en situación de una alerta volcánica roja fase 1, para una salida voluntaria y un desalojo en situación de rojo dos, con la presencia del Ejército, mismo que asumiría en ese momento el mando.
