Como resultado de un trabajo coordinado entre el gobierno de Rafael Moreno Valle y dependencias del ámbito federal, la actividad acuícola en el estado de Puebla se ha convertido en importante generadora de empleo, impulsora de acciones de reforestación y copartícipe en el desarrollo del turismo rural amigable con el medio ambiente.
Tan sólo la producción de trucha, una de las cinco especies que se desarrolla en aguas interiores de la entidad, genera más de mil quinientos empleos directos, aporta ingresos anuales superiores a los 4.5 millones de pesos y permite una derrama económica de 835 millones al año.
Así lo constataron, el secretario de Desarrollo Rural, Pedro Adalberto González Hernández, y el delegado de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), Federico González Magaña, quienes realizaron una gira de trabajo por la comunidad de Teopancingo, enclavada en la Sierra Norte del estado de Puebla.
Durante una reunión de trabajo con los integrantes del Sistema Producto Trucha se informó que el estado de Puebla ocupa el segundo lugar nacional en producción de trucha arcoíris con una aportación al mercado de mil 200 toneladas por año, a través de 308 granjas que se localizan en las regiones de Libres, Huauchinango, Teziutlán, Zacatlán, Cholula y Tecamachalco.
Los acuicultores, encabezados por Efrén Vega, representante no gubernamental del Sistema Producto Trucha, destacaron que las granjas que operan en Teopancingo cuentan con el reconocimiento: “Buenas Prácticas de Producción Acuícola”, título que otorga el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) del gobierno federal.
Este logro en materia de sanidad permite que la producción de trucha de esta zona (350 toneladas por año) se comercialice en los mercados del Distrito Federal, Estado de México, Oaxaca, Morelos, Veracruz, Hidalgo y Tlaxcala, así como en la industria gastronómica de la región.
