Netflix dejó clara su estrategia para los próximos años: el streaming seguirá siendo el centro de su modelo de negocio y la compañía no trabajará con directores que exijan estrenos tradicionales en salas de cine antes de llegar a la plataforma.
La postura fue confirmada por Dan Lin, presidente de la división cinematográfica de Netflix, quien aseguró que existe un grupo de cineastas interesados en mantener la exhibición en cines como condición para sus proyectos, pero que la empresa ya asumió que no colaborará con ellos.
Netflix mantiene su apuesta por el streaming
Las declaraciones del directivo llegan en medio del debate sobre el papel de las plataformas digitales dentro de la industria cinematográfica. En los últimos años, Netflix ha realizado estrenos limitados en salas para algunas producciones, principalmente aquellas con potencial para competir en festivales y premios.
Sin embargo, Dan Lin reiteró que estas exhibiciones no representan un cambio en la estrategia de la compañía. Según explicó, el objetivo principal sigue siendo fortalecer la exclusividad de su catálogo y maximizar el alcance de sus contenidos dentro de la plataforma.
La decisión también marca una diferencia respecto a etapas anteriores de Netflix, cuando la empresa buscaba acuerdos con cineastas que defendían una mayor presencia en la pantalla grande.
Narnia será una excepción
Uno de los casos que más llamó la atención fue el de “Narnia: El sobrino del mago”, la nueva adaptación dirigida por Greta Gerwig. La película llegará primero a salas de cine en febrero de 2027, incluyendo funciones en formato IMAX, antes de incorporarse al catálogo de Netflix.
No obstante, la compañía aclaró que se trata de una excepción y no del inicio de una nueva política de estrenos cinematográficos.
También se mantienen lanzamientos selectos para algunos proyectos específicos, pero la prioridad seguirá siendo la distribución digital.
Menos énfasis en superproducciones
Además de reafirmar su compromiso con el streaming, Dan Lin señaló que Netflix continuará enfocándose en producciones con presupuestos más controlados y de nivel medio.
La plataforma considera que este modelo permite generar contenidos capaces de atraer grandes audiencias sin realizar inversiones comparables a las de los grandes estudios cinematográficos tradicionales.
Con estas decisiones, Netflix confirma que su futuro seguirá ligado al consumo bajo demanda y que las salas de cine tendrán un papel cada vez más limitado dentro de su estrategia de producción y distribución.
