La película El diablo viste a la moda 2 se convirtió en uno de los mayores éxitos recientes del cine al recaudar más de 233 millones de dólares a nivel mundial en su primer fin de semana, consolidándose como uno de los estrenos más destacados de 2026.
De acuerdo con reportes de la industria, la cinta logró 77 millones de dólares en Estados Unidos y Canadá, además de 156.6 millones en mercados internacionales, lo que la llevó a liderar la taquilla global con facilidad. Este desempeño la coloca como el cuarto mejor estreno del año en Norteamérica, solo por detrás de producciones como The Super Mario Galaxy Movie y otros grandes lanzamientos recientes.
El filme, dirigido por David Frankel, marca el regreso de figuras icónicas como Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci, quienes retoman sus papeles en la revista ficticia Runway, ahora en un contexto mediático más competitivo.
A pesar de que la crítica ha tenido opiniones divididas, la respuesta del público ha sido positiva. Encuestas de salida indican que una gran mayoría de espectadores recomendaría la película, destacando su atractivo principalmente entre el público femenino, que representó cerca del 76% de los asistentes en su estreno.
La producción contó con un presupuesto cercano a los 100 millones de dólares, significativamente superior al de la primera entrega de 2006, que costó alrededor de 35 millones. Sin embargo, el alto costo se atribuye en gran parte al elenco estelar y a una intensa campaña global de promoción.
Además, el éxito de la secuela coincide con el arranque de la temporada de verano en Hollywood, un periodo clave que puede representar hasta el 40% de la taquilla anual. En este contexto, la película logró desbancar a Michael del primer lugar, aunque esta última se mantiene con un sólido desempeño en su segunda semana.
Cabe recordar que la primera película superó los 326 millones de dólares a nivel global, por lo que el ritmo actual de esta secuela sugiere que podría alcanzar o incluso superar esa cifra en las próximas semanas, impulsada por la nostalgia, el interés del público y su impacto cultural.
