La espera terminó. Es cuestión de minutos para que una de las franquicias más exitosas de todos los tiempos llegue a las pantallas mexicanas con la primera entrega de su esperada precuela: El Hobbit: un viaje inesperado.
Pero eso no es todo, la cinta dirigida por Peter Jackson (tras la renuncia del mexicano Guillermo del Toro) fue filmada y será proyectada a una velocidad de 48 cuadros por segundo, y en tercera dimensión (también se exhibirá en el 2D tradicional), lo que la convierte en la producción más vanguardista de los últimos tiempos, sin olvidar a Avatar, de James Cameron, quien planea implementar esta nueva tecnología en las secuelas de su historia situada en el planeta Pandora, dependiendo de los resultados de la producción de Jackson.
“Son 266 páginas de El Hobbit, de ahí y de unos apuntes que J.R.R. Tolkien dimos vida a esta nueva trilogía”, explica emocionado Jackson, quien regresa a la saga luego de dirigir King Kong (el remake de la cinta que más lo ha marcado en la vida) y el drama Lovely Bones.
“Rodamos las tres películas de El Hobbit al mismo tiempo, lo cual facilitó mucho las cosas, porque no tienes que preocuparte por la continuidad, sino por contar la historia. También es difícil, porque fue un año y medio de rodaje”, agrega el realizador, quien guarda tres premios Oscar por su trabajo en El señor de los anillos: El retorno del rey (2003).
Jackson afirmó que no hace películas para los críticos, sino para la gente que le gusta ir al cine y, por supuesto, confía que entre ellos estén los millones de seguidores de la obra de J.R.R. Tolkien.
“Lo que hicimos fue concentrarnos en la historia de El Hobbit, que fue escrita para los hijos del autor, por eso parece más un cuento para niños que tuvo una parte mucho más oscura en su continuación, que es El señor de los anillos, porque en ese transcurso Tolkien experimentó los horrores de la guerra que lo marcaron profundamente.”
El cineasta se mostró feliz de volver a La Comarca y de poner un poco de humor y luz a “los orígenes” del hobbit más querido de la Tierra Media.
Un viaje inesperado, que se estrena mañana con mil 700 copias a nivel nacional, narra la aventura épica de Bilbo Baggins (Martin Freeman), un hobbit que, tras ser visitado por el mago Gandalf (Ian McKellen), inicia junto a un ejército de disparatados enanos una espectacular aventura para recuperar Erebor, el Reino de los Enanos, del temible Dragón Smaug.
El grupo de 13 enanos es liderado por el legendario guerrero Thorin escudo de roble (Richard Armitage), quien los conducirá por zonas salvajes a través de tierras traicioneras repletas de trasgos, orcos, huargos y una figura misteriosa y siniestra conocida únicamente como El Nigromante.
Ian McKellen, quien sin duda tiene el personaje más emblemático de la saga (El señor de los anillos y El Hobbit) se mostró feliz por volver a vestir el traje y sombrero de uno de los magos predilectos de la cinematografía mundial.
“Fue muy sencillo volver a Gandalf. Ellos ponen todo, el vestuario, maquillaje y los sets, lo demás no representa mayor problema. Además Jackson siempre está ahí para corregirte y nunca te deja solo.
“La diferencia más grande es que ahora hicimos una película para una audiencia que estaba desesperada por ver nuestro trabajo”, apuntó McKellen, quien en breve se meterá a la piel de Magneto en X-Men: Days of Future Past.
“Mi mayor inspiración para mi personaje fue Tolkien”, explica el británico Richard Armitage, quien a pesar de su 1.88 de estatura dio vida a Thorin.
“Lo que buscaba es que no se pareciera a lo que normalmente soy. Antes de empezar el rodaje tuvimos un taller para aprender a caminar con las botas que son muy pesadas, tal como Tolkien lo describe, y eso modificaba todo mi movimiento.
“Lo que más me gusta de Tolkien y de Jackson es que captura tu imaginación y te lleva por un sendero lleno de puertas secretas, de llaves, de obscuridad, de códigos, claves y magia, en los que te puedes perder”, añade.
La guionista Philippa Boyens, figura fundamental en la filmografía del director neozelandés, consideró que El Hobbit: Un viaje inesperado fue el paso natural luego de la saga de El señor de los anillos.
“Es una historia escrita con mucha belleza y todo esto sigue siendo un regalo para mí”, añadió la escritora antes de adelantar que en las secuelas de El Hobbit, que se estrenarán en 2013 y 2014, “habrá más acción y conocerán mejor al Dragón Smaug”.
El Hobbit 3D High Frame Rate ¿La nueva revolución del cine?
“La mejor definición visual jamás lograda en el cine”. Así han calificado críticos, especialistas y cinéfilos a El Hobbit: Un viaje inesperado, el primer proyecto en filmarse y proyectarse a una velocidad de 48 cuadros por segundo (el doble del habitual de 24) y, además, en tercera dimensión (3D).
El nuevo formato, también conocido como HFR (High Frame Rate) es posible gracias a las nuevas cámaras (Red) y proyectores digitales, que permite una mayor suavidad de la imagen y una definición muy similar a la de las pantallas de LED de Alta Definición que encontramos en cualquier tienda con demos de deportes extremos o conciertos musicales.
“Aumentar los cuadros por segundo revoluciona la realidad. Como cineasta siempre estoy en busca de medios que me ayuden a transportar a la audiencia a la acción de la pantalla. El 3D y los 48 cuadros (48 FPS) son un regalo para mí, porque me ayudan a eso, se siente mucho más real.
“Los cambios siempre nos dan miedo, y nos tomará un tiempo adaptarnos a ellos, y los 48 cuadros (por segundo) se ven diferente, no se ven como las películas que estamos acostumbrados a ver”, explicó Jackson a Función.
El objetivo del cineasta es acercar el filme a la visión continua del ojo humano (una idea respaldada por James Cameron), con la intención de crear un realismo que involucre al espectador; sin embargo, luego de las primeras proyecciones de la primera parte de El Hobbit hay muchas dudas sobre si el neozelandés logrará su objetivo.
Algunos de los problemas es que la nitidez de las imágenes y su apariencia causan la sensación de un look casero, de improvisación, incluso irreal, pues se pierde por completo la textura (o blur) cinematográfica a la que estamos acostumbrados, y se acerca más a la nitidez de la televisión en alta definición.
Otra cuestión es que, según medios como el Daily Mail, la tecnología provocó mareos, náuseas y migraña en espectadores de Nueva Zelanda.
“No fui capaz de mirar fijamente la pantalla, no podía captarla; da mareos y ahora tengo migraña”, declaró un espectador al diario.
El experimento de Jackson tendrá su prueba de fuego con el público y en sus tres entregas, pues la trilogía de El Hobbit se rodaron bajo el mismo principio. Sólo entonces descubriremos si el cine realizará el que podría ser su cambio más importante en los últimos 90 años.
Personaje central, Smaug, el millonario
El dragón Smaug es uno de los personajes centrales de El Hobbit. Es el último de los grandes dragones que habitaban la Tierra Media y, desde hace tiempo, expulsó a los enanos de la Montaña Solitaria tomando su tesoro, el cual busca recuperar la compañía de enanos de Thorin Escudo de Roble.
En 2011, la revista Forbes publicó una lista de los 15 personajes ficticios más ricos. Smaug apareció en séptimo lugar con un valor de 8.6 mil millones de dólares; Rico McPato ocupaba el primer puesto con un valor de 44 mil millones de dólares. Al año siguiente, la revista hizo un nuevo análisis y concluyó que el valor de Smaug era de53.4 mil millones catapultándolo al primer lugar.
Las cifras estimadas están ligadas directamente a su gigantesco tamaño y al hecho de que dormitaba encima de la mayor parte de su tesoro, comprendido por oro, plata y diamantes. Ese valor supera varias veces la fortuna de figuras como Carlos Slim o Bill Gates.
El actor Benedict Cumberbatch prestará su voz y gestos a Smaug en esta trilogía, y en declaraciones a la revista Total Film el británico divulgó cuando se podrán ver las primeras imágenes del dragón: “Creo que mi ojo se abrirá al final de la primera película y verán el resto en la segunda”, afirmó.
¿Cómo funciona?
El HFR se graba con una cámara digital, que captura 48 cuadros por segundo. Estos duplican el número de fotogramas por segundo y, por necesidad, cada fotograma se expone durante menos tiempo, por lo que será casi siempre más nítido.
Al haber más fotogramas por segundo disminuye el efecto estroboscópico (o blur) natural del cine, ya que el “salto” entre fotogramas es menos rotundo.
Se mejora la nitidez de la imagen con la intención de acercar la película a la visión continua del ojo humano.
Más que un villano, actor sin límites
Andy Serkis dio vida otra vez al malvado Gollum y además dirigió la segunda unidad de El Hobbit.
¿Qué se siente ser Gollum? Ésta es una pregunta que sólo puede ser respondida por Andy Serkis, quien a través de la tecnología motion capture (captura de movimiento digital) se metió nuevamente en el cuerpo esquelético de uno de los villanos más misteriosos —y quizá entrañables— de la historia del cine .
“¡Es genial! Y ahora resultó más emocionante, porque realmente actué como Gollum, y eso se capturó y digitalizó para ponérselo al personaje.”
Gracias a la tecnología, el actor también ha “dado vida” a King Kong en la cinta del mismo nombre y al Capitán Haddock en la versión animada de Tintín.
Pero eso no fue todo el trabajo que Serkis hizo en El Hobbit, pues cuatro semanas antes de aterrizar en Nueva Zelanda para comenzar el rodaje, recibió una invitación inesperada.
“Peter (Jackson) me ofreció encargarme de la segunda unidad de la producción, así es que las dos semanas que yo tenía que filmar como Gollum se convirtió en un año y medio de rodaje”, cuenta emocionado el actor, quien consideró que fue elegido por su experiencia y acercamiento con la superproducción.
“Creo que me eligieron porque conozco muy bien la Tierra Media y porque sabían que podía respaldar a los demás actores, porque cuido mucho ese aspecto al ser un actor.
“Fue un trabajo muy grande, pero del que me siento muy agradecido”, añadió.
Por supuesto que también tuvo elogios para el director de la trilogía: “Es un hombre inspirador y un mentor para mí. Siempre he admirado que para él todo radica en la verdad emocional, sobre soportar el drama”.
Vive en la piel del Hobbit
El británico Martin Freeman cuenta cómo inició la aventura de dar vida a Bilbo Baggins, el personaje más trascendental.
Hasta hace unos años, el universo laboral del actor y comediante Martin Freeman se reducía casi exclusivamente a la televisión británica, medio que lo vio debutar en 1997 con la longeva serie The Bill.
El nacido en Hampshire, Inglaterra, hace 41 años, solamente soñaba con conseguir personajes que tuvieran una mayor relevancia en las series, algo que comenzó a suceder gracias a proyectos como The Office, The Robinsons, Boy Meets Girl y Sherlock, cuyo papel del Dr. Watson le mereció en 2011 un BAFTA TV como Mejor Actor de soporte.
Jamás cruzó por su mente que uno de los hombres más influyentes de Hollywood, Peter Jackson, lo elegiría para protagonizar uno de los proyectos cinematográficos más esperados de los últimos años: El Hobbit, saga en tres entregas basada en la novela homónima de JRR Tolkien.
Damas y caballeros, con ustedes, Bilbo Baggins, mejor conocido como El Hobbit.
“Lo que me atrajo del proyecto fue Peter Jackson, quien es uno de los pocos directores-estrella del planeta”, comentó con ligera arrogancia el actor, quien no era fanático de los libros de Tolkien, y aceptó sin ruborizarse que leyó El Hobbit hace apenas dos años, justo cuando la súper producción llegó a su vida.
“Prácticamente es el mismo equipo de trabajo que realizó las tres fantásticas cintas de El señor de los anillos, que admiro muchísimo e interpretar el papel central en una, luego en dos y ahora en tres de esas cintas, resultaba simplemente irrechazable.”
Martin Freeman aseguró en entrevista con Función que no sintió ningún tipo de presión al dar vida a uno de los personajes más emblemáticos de la literatura fantástica, quien en su etapa madura fue interpretado por Ian Holm, con quien guarda un parecido asombroso.
“La verdad es que no sentí ningún tipo de presión por ser Bilbo, solamente la presión habitual que yo, como Martin, me pongo en cada proyecto.”
Sobre Bilbo, explicó que no se trata de un súper héroe, sino de un hombre normal y saludable, por lo que el papel no requirió una preparación física específica.
“Él cambia muchísimo desde el principio del libro hasta el final de la tercera película.
“Porque era una persona que no había vivido fuera de su comunidad y entonces ve cosas terribles, las cosas más atroces de las que es capaz el ser humano, tal y como Tolkien experimentó al ir a la primera Guerra Mundial”, detalló el histrión.
Freeman comparó su profesión con la alocada aventura en la que se enrola Bilbo, al afirmar que los actores se juegan el pellejo día tras día.
“Desde el momento en que eliges una profesión en la que no hay estabilidad, pensión o seguridad, eso es ya toda una aventura.”
Precisó que a pesar de protagonizar la súper producción fílmica más esperada de fin de año, su vida sigue siendo prácticamente la misma.
“La gente en Gran Bretaña me ha molestado en los restaurantes durante mucho tiempo, así es que eso no ha cambiado y ahora tal vez suceda en todo el mundo, pero ese no es el premio, ni nunca ha sido el objetivo. Todavía no sé cómo Bilbo cambiará mi carrera, quizá en febrero o marzo.
“Trato de no esperar nada, porque no hay garantía de nada. Sólo espero que me traiga mejores guiones”, concluyó Freeman, quien tardaba cuatro horas cada día para caracterizarse como Bilbo Baggins, a quien dotó de un toque cómico que lo hará más entrañable para todos.
Enfrentan al dragón, tras el tesoro
Doce enanos acompañan a Thorin Oakenshield a recuperar el tesoro que perteneció a sus antepasados. Balin, Dwalin, Fili, Kili, Nori, Ori, Dori, Oin, Gloin (padre de Gimli, personaje de El señor de los anillos), Bombur, Bofur y Bifur.
La compañía está decidida a reclamar el tesoro que el dragón Smaug le arrebató a su pueblo cuando conquistó Erebor, la montaña solitaria.
Expedición
Bilbo y Frodo
Bilbo Baggins es un hobbit de la Comarca, quien es reclutado por el mago Gandalf para acompañar la expedición del enano Thorin a Erebor.
Bilbo es pariente lejano de Frodo Baggins, el héroe de El señor de los anillos; como se puede ver al inicio de la trilogía, es Bilbo (interpretado en esa película por Ian Holm) quien entrega a Frodo el Anillo Único. Los eventos de El Hobbit narran los sucesos durante los cuales Bilbo obtiene la joya.
De estreno
Doce maneras de ver la cinta
El Hobbit se estrenará comercialmente en seis formatos diferentes y en español e inglés, es decir, habrá 12 maneras distintas de ver la película de Peter Jackson.
2D (dos dimensiones o tradicional).
3D (tercera dimensión).
IMAX 2D.
IMAX 3D.
HFR 48 cuadros por segundo (High Frame Rate) + de 100 salas.
IMAX HFR 3D (sólo en Plaza Universidad).
Inmortales, luchan contra el mal
Gandalf es uno de los cinco magos que llegaron a la Tierra Media como enviados para combatir a Sauron y sus secuaces.
Aunque adoptaron la forma humana, ninguno de ellos era mortal. Son en realidad seres de naturaleza divina, al igual que Sauron, aunque de mucho menor poder que los dioses.
Los tres primeros fueron conocidos en las lenguas humanas como Saruman (Hombre de habilidad), Gandalf (Elfo del báculo) y Radagast (Cuidador de bestias). De los otros dos sólo se saben sus nombres: Alatar y Pallando. Cada mago vestía de un color determinado: blanco para Saruman, el líder y el más poderoso de los cinco; gris para Gandalf, café para Radagast, y azul para los otros dos.
En los libros, Radagast aparece muy brevemente, y los magos azules no son mencionados.
Todo empezó como un juego
“En un agujero, en el suelo, vivía un hobbit”. Con esta frase Tolkien comenzó una obra inmortal.
Todo comenzó como un juego. Para mantener entretenidos a sus hijos, John Ronald Reuel Tolkien, un filólogo y escritor británico, improvisaba una serie de cuentos que surgían velozmente de su imaginación.
No pasó mucho tiempo para que él, y sus familiares cercanos, descubrieran el potencial de las historias relatadas y lo animaran a ponerlos en un libro, pero el proceso no fue sencillo pues aunque los manuscritos fueron redactados de 1920 a 1930, tras lo cual acabó en años de la editorial George Allen & Unwin que, tras unos ajustes, lo publicó en Reino Unido el 21 de septiembre de 1937.
El Hobbit introduce a la cosmogonía fantástica de Tolkien y nos presenta la historia de Bilbo Baggins, que junto con el mago Gandalf y un grupo de enanos, vive una aventura épica en busca del tesoro custodiado por el dragón Smaug en la Montaña Solitaria.
La publicación antecede a El señor de los anillos y El silmarillion, el primero de los cuales fue editado en tres partes y llegó a la pantalla por primera vez en 2001 con La comunidad del anillo.
Después, en 2002 y 2003, se estrenaron Las dos torres y El retorno del Rey, que la consolidaron una de las franquicias cinematográficas más taquilleras de todos los tiempos.
El señor de los anillos fue escrita como secuela de su anterior novela y publicada en tres episodios, pero se convirtió en una historia de mucho más extensión y popularidad.
El texto fue escrito por etapas entre 1937 y 1949, para ser publicada por primera vez entre 1954 y 1955, tras lo cual se convirtió en un libro de culto por sus millones de seguidores alrededor del mundo.
Jackson y sus guionistas Fran Walsh, Philippa Boyens y el mexicano Guillermo del Toro, desarrollaron la historia de El Hobbit partiendo del libro original y del apéndice de una edición de El señor de los anillos: El retorno del rey, donde Tolkien realizó apuntes y anotaciones que redondean la historia de los personajes de su primer libro.