¿Qué hubiera sido de Hollywood sin Rocky ni Terminator? La historia del cine de súper acción jamás pudo haberse escrito sin los nombres de Sylvester Stallone y Arnold Schwarzenegger (y con semejante apellido, es bastante difícil escribirlo). Pero ahora que Arnold dejó la política para cumplir la famosa promesa “I’ll be back”, Sly Stallone fue el primero en aprovechar la vuelta a Hollywood, para volver juntos, en la segunda película de Los indestructibles.
¿Qué sienten hoy cuando ven que sus clásicas películas de acción hicieron historia en el mundo del cine?
Sylvester Stallone (SS): Cuando veo mis películas ahora, sólo puedo decir “ay, ay, ay”. Claro que es un honor formar parte de toda esa historia.
Arnold Schwarzenegger (AS): Es genial ser parte de un género del cine.
¿Qué opina Sylvester Stallone de Arnold Schwarzenegger?
SS: Arnold Swarzenegger es uno de mis hermanos en el club de cine de acción, aprendí a respetarlo a lo largo de todos estos años. Es una persona con mucha compasión y puedo decir que es mi amigo.
¿Y qué opina Arnold Schwarzenegger de Sylvester Stallone?
AS: Con Sly (Stallone) siempre estamos compitiendo. Siempre quisimos demostrar quién tiene más músculos o quien mata más gente con las escenas de acción más increíbles. Sly mató a 288 personas en el cine y yo maté 289 (risas), siempre competimos en las últimas tres décadas.
¿Cómo se conocieron por primera vez?
SS: Conocí a Arnold en la entrega de los Globos de Oro, con todo su ego en la mesa. Rocky había ganado como Mejor Película y cuando dijeron su nombre para darle el premio a la Mejor Revelación, pensé “nadie puede llamarse así”. Cuando ganó Rocky, salté de alegría y tiré unas flores al aire que cayeron encima de él. Y Arnold, simplemente me miró.
AS: Después que me tiraste las flores, tu madre se me acercó a decirme que yo me parecía a los que mudan pianos (risas). Pero para mí, es genial volver a trabajar juntos de nuevo.
¿Cómo resultó la vuelta al cine para Arnold Schwarzenegger, después de ser gobernador de California?
AS: Fue divertido ir a Bulgaria y filmar con las mejores estrellas del cine de acción. Éramos como un grupo de james bonds, corriendo por todos lados. Claro que también hubo alguno que se acercó a decirme “sabemos que estuviste afuera del negocio por un tiempo, si lo necesitas te puedo enseñar a cargar un arma” (risas). Recién después se dieron cuenta que no perdí la práctica, puedo volver a la acción. Hubiera sido divertido hacer algo parecido con la política, pero no se puede (más risas).