Un año ha pasado desde que la cantante inglesa Amy Winehouse falleció en su residencia en Londres, el 23 de julio del año pasado, a los 27 años de edad. Y a pesar del tiempo transcurrido, sus devotos seguidores no dejan de añorarla y recordarla, así como su familia, quienes aún no pueden aceptar que la intérprete ya no está entre nosotros.
Su padre, Mitch Winehouse repite “tres años” como si no pudiera admitir la pérdida que sufrió su familia en 2012, tras asegurar que su hija tenía ese lapso limpia, sin consumir estupefacientes ni drogas, por lo cual no alcanza a entender por qué murió hace un año de intoxicación etílica, después de ingerir vodka en exceso.
Para su padre, sólo era una joven de 27 años, quien aún tenía mucho por hacer en la música y con su familia.
A los pocos días de su fallecimiento, los medios de comunicación la incluyeron inmediatamente en el “club de los 27”, es decir ese grupo al que pertenecen legendarios músicos como Jimi Hendrix, Jim Morrison, Janis Joplin y Kurt Cobain, quienes también murieron a los 27 años, la mayoría por problemas de drogas.
“Es todo basura. ¿Qué tipo de club es ese?”, se pregunta Mitch Winehouse sobre este tipo de mitos, señalando que su hija no se hubiera ajustado a ningún tipo de club, pues era “una chica fuera de lo común”.
