A través del programa Fulbright-García Robles de Asistentes de Enseñanza de Inglés (ETA), las universitarias estadounidenses Rosa Anderson Barrera y Blanca Ángela Godoy concluyeron una estancia académica en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), donde fortalecieron las habilidades lingüísticas de estudiantes y docentes mientras vivieron una profunda inmersión cultural y lingüística.
El programa, administrado por la Comisión de Intercambio Educativo y Cultural Estados Unidos-México (Comexus), permite a recién egresados estadounidenses apoyar la enseñanza del inglés en instituciones mexicanas de educación superior. En el caso de la BUAP, ambas becarias contaron con el acompañamiento de la Dirección General de Internacionalización.
Rosa Anderson Barrera, egresada de Yale College en 2025 en Ciencias Políticas y Estudios Latinoamericanos, fue asignada a la Preparatoria “2 de Octubre de 1968”. Con raíces guatemaltecas por parte materna, Anderson impartió clases a alumnos y docentes, realizó talleres de inglés avanzado basados en interpretaciones literarias y conversatorios sobre movimientos sociales, historia y economía de Estados Unidos. Además, cursó mixteco e Historia Contemporánea de México, lo que profundizó su conexión con las lenguas y la cultura nacionales.
“Estudié Ciencias Políticas y me gusta encontrar aspectos vinculados a movimientos sociales, economía e historia. Sobre eso conversamos con los estudiantes”, compartió.
Por su parte, Blanca Ángela Godoy, licenciada en Ciencias Políticas por la Universidad del Sur de California (USC), se integró a la Facultad de Lenguas, donde colaboró con la Licenciatura en Enseñanza del Inglés bajo la tutoría de la profesora Dalila Ortiz López. Godoy impulsó clubes de conversación, fortaleció las competencias comunicativas de futuros docentes y encabezó el conversatorio “Más Allá de la Frontera: Resistencia Latina y Afroamericana en Estados Unidos”.
“Me voy de la BUAP con la autoestima fortalecida, porque me tuve que preguntar qué es lo que voy a enseñar o aportar a este grupo de estudiantes. Eso me obligó a creer y tener confianza en mis decisiones”, señaló Godoy al concluir su estancia.
Ambas becarias coincidieron en que la experiencia les permitió no solo enseñar inglés, sino también construir puentes binacionales y enriquecer su comprensión de la cultura mexicana, impulsadas por sus propias raíces latinas y su compromiso con temas de migración, derechos humanos y diáspora.


