Mariano Saloma
Con indiferencia y de un acto exagerado calificaron ciudadanos a la pasada marcha por la familia, donde 120 ciudades del país mostraron el rechazo a la iniciativa del presidente Enrique Peña Nieto, para legalizar los matrimonios igualitarios.
Para María José Palomino, conocedora de la marcha del pasado sábado, a la cual no asistió, existen temas de mayor interés que se deben tomar en cuenta: “A mí no me afecta en nada (el tema de matrimonios igualitarios), yo estoy a favor de este tipo de uniones”, exclamó, tras declarar a RETO diario que sus amistades más cercanas, son homosexuales.
Para Rafael Mendoza, ajeno a la marcha por la familia, los matrimonios entre personas del mismo sexo no le afectan ni benefician en lo absoluto: “Deberíamos preocuparnos por temas de mayor relevancia en el país”, reclamó.
Respuesta similar fue la del joven Adán Fernández, al afirmar que se deberían hacer manifestaciones nacionales por la alza al precio de la gasolina, por ejemplo: “En cuanto a que se casen personas del mismo, estoy de acuerdo, no me afecta en nada, incluso, si se aprueba esa ley, ya tendrán derechos legales como una pensión”, agregó.
Entre los temas más importantes por los cuales la nación debería manifestarse, resaltaron el combate a la corrupción, pobreza, gasolinazos y mejorar la economía nacional.
“Esos sí son motivos para marchar en todo el país, y no por temas que no te afectan ni benefician”, expresó Aldo Daniel Espinoza, al tiempo que acomodaba su auricular en el oído para continuar escuchando música de su celular.
