Los San Antonio Spurs y los New York Knicks definirán al campeón de la NBA 2026 luego de superar sus respectivas finales de conferencia y concretar una serie inédita para las nuevas generaciones de aficionados, pero cargada de historia para ambas franquicias.
La definición del campeonato quedó sellada luego de que los Spurs derrotaran 111-103 al Oklahoma City Thunder en el séptimo juego de la final de la Conferencia Oeste, disputado en territorio de los vigentes campeones.
Encabezados por Victor Wembanyama, quien aportó 22 puntos, San Antonio logró imponerse en una serie altamente competitiva para regresar a las Finales de la NBA por primera vez desde 2014. Julian Champagnie fue otro de los protagonistas al sumar 20 unidades, 18 de ellas mediante tiros de tres puntos.
El triunfo de los texanos cobra mayor relevancia al haber eliminado al Thunder, equipo que llegaba como campeón defensor y que contó con una destacada actuación de Shai Gilgeous-Alexander, quien cerró el encuentro con 35 puntos y nueve asistencias.
Con esta victoria, los Spurs vuelven a la disputa por el título doce años después de su última aparición y mantienen viva una nueva etapa liderada por Wembanyama, considerado una de las máximas figuras emergentes de la liga.
Del otro lado estará Nueva York, que consiguió su boleto tras dominar la final de la Conferencia Este frente a los Cleveland Cavaliers. Los Knicks resolvieron la serie en apenas cuatro partidos y aseguraron su regreso a unas Finales de la NBA después de 27 años de ausencia.
La última vez que la franquicia de Manhattan disputó el campeonato fue en la temporada 1998-99, precisamente frente a San Antonio. En aquella ocasión, los Spurs conquistaron el primero de los cinco títulos que acumulan en su historia.
Para los Knicks, la serie representa además la oportunidad de poner fin a una sequía que se remonta a 1973, año en que obtuvieron su más reciente campeonato.
La edición 2026 de las Finales de la NBA también garantizará un nuevo campeón por octava temporada consecutiva, una racha sin precedentes en la historia reciente de la liga y reflejo de la creciente competitividad entre las franquicias.
El primer partido de la serie se disputará el próximo 3 de junio, con San Antonio y Nueva York buscando escribir un nuevo capítulo en la historia del baloncesto profesional.
