Un jugador realizó dos sombreritos, sirvió y su compañero remató con un gol.
En lo que parecía una jugada desperdiciada tras un tiro de esquina, este jugador fue en busca del balón afuera del área, un defensor se le acercó, se dio la vuelta y se atrevió a hacerle un sombrerito, ya con los ánimos por los altos, de paso se dio el lujo de volver a repetir la dosis a otro defensor y de volea sirvió. Su compañero no lo pensó dos veces y remató con una tijera.
El brasileño Bernardo del Atlético Mineiro fue el que realizó los sombreros en el duelo contra Gremio.
