A 75 años de su fundación, el PAN está sumido en una severa crisis que lo tiene entrampado por los diversos escándalos protagonizados por algunos de sus líderes, los cuales tienen que ver con corrupción, discriminación, parrandas financiadas por el erario, juergas con mujeres y con una grave escases de credibilidad.
Esto ya provocó que el PAN se convirtiera en todo un reto, un desafío y una lucha para su actual presidente nacional, Gustavo Madero Muñoz, quien además de encontrarse en medio de un laberinto sin salida aspira, al mismo tiempo, a la presidencia de la República.
El festejo panista organizado ayer por los 75 años de su fundación fue opacado por la severa crítica, los duros juicios de la opinión pública y los señalamientos de sus propios militantes, los cuales le recordaron su pasado y su degradación moral, como lo sentenció recientemente Luis Felipe Bravo Mena, ex dirigente nacional.
La fiesta panista, para la que se organizó una sesión solemne de su Consejo Nacional, la develación de la efigie de Manuel Gómez Morín y un concierto de la Orquesta Sinfónica Nacional, poco trascendió.
Y es que los escándalos panistas recientes robaron tinta, espacio y atención en los medios de comunicación.
Los famosos “moches”, las fotografías en las redes de jóvenes panistas vestidos de nazis, la pachanga del ex coordinador de los diputados federales panistas, Luis Alberto Villarreal, con sexoservidoras, la presa del gobernador de Sonora, Guillermo Padrés Elías, y el acto discriminatorio de Carlos Manuel Treviño Núñez, ex secretario de Desarrollo Social de Querétaro, quien públicamente llamó “simio” al astro brasileño, Ronaldo de Asiss Moreira “Ronaldinho”, son algunos de los escándalos que tienen al PAN metido en un hoyo.
Muy lejos se ve, por todo esto, que el PAN pudiera recupera pronto la presidencia de la República que cedió al PRI el ex presidente, Felipe Calderón Hinojosa, a quien se le atribuye uno de los sexenios más desastrosos del país junto con el de Vicente Fox Quesada, otro ex mandatario nacional.
Ambos, hay que decirlo, se hicieron más famosos por sus estrategias mercadológicas que por sus acciones de gobierno; escandalizaron al país por su dispendio económico y por la sangrienta guerra contra el narco.
El reto para Gustavo Madero y su equipo de trabajo es muy delicado y parece aún más complicado.
Los maderistas deben poner los pies en la tierra y elegir la ruta más inteligente de los dos caminos que su líder tiene trazados: El bienestar del PAN, su redención, su salvación y resurgimiento; o la búsqueda de la candidatura a la presidencia de la República, aunque ésta sea por imposición.
El futuro político para el PAN parece muy complicado, sobre todo, porque los calderonistas, organizados por Ernesto Cordero Arroyo, no van a ceder ni a prebendas, ni a chantajes.
Los comicios intermedios del 2015 son la prueba de fuego para el PAN de Gustavo Madero.
Algunos, los más optimistas dicen que el PAN saldrá de la crisis en la que está sumido, que es cosa de negociación política, de reconciliación e interés partidista; sin embargo, hay quienes dicen que el PAN difícilmente se podrá recuperar por la escisión que provocó la reelección de Madero.
Mal hace Gustavo Madero en culpar a los medios de comunicación de la gravedad de la crisis en la que está sumido su partido, más bien ésta se debe a la herencia maldita que le dejaron sus antecesores y los dos presidentes más polémicos que ha tenido México en los últimos años, Fox y Calderón.
La marginación de El Yunque en el PAN es otro factor que se suma a la desgracia panista, toda vez que en Puebla como en el resto del país, por ejemplo, se mantiene dividido al albiazul en dos bandos: El de los yunquistas, el abandonado, defenestrado, vapuleado y ridiculizado, y el del gobernador, Rafael Moreno Valle Rosas, el dueño del estado y el que tiene el poder en sus manos.
El futuro panista es incierto y parece complejo.
Si Gustavo Madero quiere sobrevivir y trascender como dirigente y redentor de su partido no le queda más remedio que unir fuerzas con sus contrincantes, incluido el que busca, igual que él, vanagloriarse con la posibilidad de llegar a la presidencia.
En Twitter: @poncharelazo
