Con el objetivo de combatir la inseguridad alimentaria que afecta a miles de familias poblanas, la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) Puebla y el Banco de Alimentos Cáritas Puebla presentaron la campaña “Puebla Comparte, Hambre Cero: De la Industria a la Mesa”, mediante la cual buscan recaudar al menos 40 toneladas de alimentos durante una primera etapa.
Durante la presentación, el presidente de Canacintra Puebla, Carlos Sosa Spínola, destacó que la iniciativa surge de la necesidad de atender a familias que enfrentan dificultades para acceder a una alimentación suficiente, al tiempo que busca canalizar el compromiso social del sector industrial.
“Hoy queremos demostrar que cuando la industria trabaja unida puede generar un impacto mucho más allá de la economía; puede generar bienestar, oportunidades y combatir el hambre”, expresó.
Sosa Spínola explicó que la meta inicial contempla la participación de al menos 15 grandes industrias y 15 pequeñas y medianas empresas (Pymes). Las grandes empresas aportarían un mínimo de 2.5 toneladas cada una, mientras que las Pymes contribuirían con al menos una tonelada, lo que permitiría alcanzar las 40 toneladas proyectadas.
El dirigente empresarial subrayó que esta cantidad representa únicamente un punto de partida y que el objetivo es consolidar un movimiento empresarial permanente que inspire a más organizaciones a sumarse en los próximos años.
La campaña funcionará mediante colectas internas en las empresas participantes, con el acompañamiento de Canacintra y el Banco de Alimentos. Además, se implementarán acciones de sensibilización, voluntariado y mecanismos de transparencia para garantizar el adecuado manejo de los donativos.
Como incentivo, se reconocerá públicamente a las empresas que logren reunir la mayor cantidad de alimentos en las categorías de gran industria y Pyme durante un evento organizado por Canacintra.
Por su parte, José de Jesús Denetro García, patrono presidente del Banco de Alimentos Cáritas Puebla, destacó la importancia de la responsabilidad social empresarial para atender las necesidades de las comunidades que rodean a los centros de trabajo.
“Cada kilo de arroz y de frijol que comparten se convierte en una despensa que recibe una familia y representa un gran apoyo para tener alimentos durante la semana”, señaló.
El representante del Banco de Alimentos informó que actualmente la institución atiende semanalmente a alrededor de 175 mil personas en situación de inseguridad alimentaria, mediante una red de distribución que permite entregar despensas en distintas regiones del estado.
En tanto, Alexandra Ladrón de Guevara Patiño, gerente de Fortalecimiento y Alianzas del Banco de Alimentos, recordó que la organización cumple este año 30 años de trabajo y actualmente beneficia a más de 181 mil personas cada semana en Puebla y Tlaxcala.
Detalló que el movimiento “Puebla Comparte, Hambre Cero” está próximo a cumplir nueve años y se ha consolidado como una plataforma que involucra a distintos sectores de la sociedad, entre ellos el empresarial, educativo, gubernamental, religioso y los medios de comunicación.
Asimismo, informó que en Puebla capital se atiende a cerca de 50 mil personas a través de aproximadamente 140 puntos de entrega, mientras que en toda la región de Puebla y Tlaxcala operan 350 centros de distribución.
Ladrón de Guevara señaló que la inseguridad alimentaria se concentra principalmente en las zonas urbanas más pobladas del estado, como Puebla capital, San Andrés y San Pedro Cholula, Atlixco, San Martín Texmelucan y Tehuacán.
Explicó que, de alcanzarse la meta de 40 toneladas de alimentos, se podrán integrar alrededor de 40 mil despensas, suficientes para beneficiar a cerca de 41 mil personas durante un mes, cifra que representa una cobertura cercana al total de beneficiarios que actualmente atiende el Banco de Alimentos en la capital poblana.
Los representantes de ambas instituciones hicieron un llamado a empresas afiliadas y no afiliadas, así como a otras cámaras empresariales y organismos productivos, para sumarse a esta estrategia solidaria que busca reducir la pobreza alimentaria y fortalecer el bienestar de las familias más vulnerables de Puebla.
