Más de un centenar de personas marcharon este sábado en la ciudad de Puebla para conmemorar el Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada. La movilización, encabezada por el colectivo Voz de los Desaparecidos en Puebla, buscó visibilizar la crisis de desapariciones en el estado y exigir a las autoridades eficacia en las búsquedas.
La jornada inició con una misa a las afueras de Casa Aguayo, donde familiares de desaparecidos elevaron oraciones por justicia y recordaron a las víctimas. En la plegaria final se rindió homenaje a Aida Karina Juárez Jacobo, madre buscadora de Zacatecas asesinada recientemente y hallada sin vida en San Luis Potosí.
Tras la ceremonia religiosa, los asistentes iniciaron una marcha que recorrió el bulevar 5 de Mayo y la avenida Juan de Palafox y Mendoza hasta llegar al zócalo de Puebla, donde concluyeron con un acto simbólico frente al Árbol de la Esperanza.
Exigen celeridad y eficacia en las búsquedas
Con pancartas, batucadas y consignas, las familias exigieron al Gobierno estatal dar celeridad y eficacia a las búsquedas, así como un compromiso real de atención a los casos. También llamaron a la sociedad a sumarse compartiendo fichas de búsqueda y datos que puedan nutrir las indagatorias.
De forma paralela, la Red de Búsqueda de Personas Desaparecidas se plantó frente a la Fiscalía General del Estado (FGE), donde colocó un “Buzón de Paz” para que la ciudadanía aporte información sin exponerse a represalias. En ese punto, los manifestantes pintaron manos de color naranja y colocaron lonas con los rostros de los desaparecidos.
“No quedarnos cruzados de brazos”
Durante su intervención, María Luisa Núñez Barojas, fundadora del colectivo Voz de los Desaparecidos, reconoció que perciben cierta disposición de las autoridades para revertir la omisión en los casos, aunque advirtió que aún falta mucho por hacer.
“Vemos que hay intentos por avanzar, vemos que hay intentos y pequeños pasos para combatir la omisión, la impunidad y la injusticia que, durante años, las familias buscadoras han venido enfrentando. Sin embargo, es importante no quedarnos cruzados de brazos”, señaló.
La activista recordó que hace siete años surgió la agrupación que hoy representa, motivada por la desaparición de su hijo Juan de Dios, y aseguró que seguirá acompañando a otras familias en sus procesos de búsqueda.
Al cierre de la marcha, madres buscadoras expresaron su deseo de que el próximo 30 de agosto de 2026 ya no se conmemore el Día de las Víctimas de Desaparición Forzada, sino el “Día del Aparecido”, y recordaron el caso de Karina Yazmín Alducín Rodríguez, joven de Tehuacán desaparecida en agosto de 2016.