Vecinos de los fraccionamientos Paseo del Roble y Encuentro Guadalupano, ubicados entre los límites de Cuautlancingo y Coronango, denunciaron que a un mes del derrame de combustible que se suscitó en la zona, el área aún no queda limpia del todo.
Así, en lo que se aprecia como una laguna de combustible, vecinos del lugar observan aún sin habituarse como se han incrementado entre ellos ciertos malestares como mareos, náuseas y dolor de cabeza constante.
Del otro lado de la vialidad, en la parte trasera del conjunto Encuentro Guadalupano y a un costado de Paseo del Roble, la cantidad de combustible que se ha acumulado, posiblemente a causa de filtraciones -según testimonio de los vecinos-, es abundante y simula ser una laguna negra que despide un intenso olor.
Los vecinos expresan su temor de que el derivado de petróleo contamine sus cisternas, de hecho, ya empezaron a aparecer algunas manifestaciones de ronchas y urticaria en su piel con el uso de agua para el aseo personal, narró Jhonatan Martínez, cuya esposa se encuentra con varios meses de embarazo.
Pese a que Pemex hizo el ofrecimiento de pago por la compostura de los daños causados en los bienes materiales, dijo que lo más importante es que les puedan garantizar que no está en riesgo su salud, la de su esposa y la de su bebé, a lo cual no se comprometieron.
Agregó que a pesar de que se hizo limpieza de algunas partes el olor aún es penetrante en ciertas horas del día.
Con información de E-consulta
