La panista, Ana Teresa Aranda Orozco, señaló que es responsabilidad de los militantes del PAN decidir hasta qué punto generarán contrapesos para evitar que Rafael Moreno Valle Rosas siga metiendo las manos en las decisiones del instituto albiazul.
En el caso de ella -dijo-, no puede ignorar la realidad que vive Acción Nacional en Puebla, pues no es un secreto que el mandatario poblano “tiene metido hasta el último centímetro de su cuerpo en las decisiones del partido”.
Por lo anterior, Aranda Orozco, consideró que como el primer panista de la entidad, tiene el derecho de hacerlo, pero también es obligación de los militantes decidir hasta qué punto generarán equilibrios en la vida interna del blanquiazul.
“En el PAN hay de todo, como en botica, hay algunos que se someten, hay otros que nadan de muertito; siempre he dicho que un partido político no es una fábrica de refrescos, porque no todos pueden salir con la misma etiqueta y de la misma corcholata”.
