En San Pedro Cholula es un secreto a voces que la edil Dolores Parra Jiménez tiene toda la intención de otorgar la concesión del servicio de limpia a la cuestionada empresa Rellenos Sanitarios SA (Resa) a como dé lugar, pero el problema que enfrenta es la carencia de asesores jurídicos competentes que le ayuden a darle forma a dicho contrato sin violar la ley. Por esa razón ya lleva dos proyectos de licitación que han fracasado, y esta semana va por el tercer intento, que apunta a ser una nuevo yerro de la alcalde.
En el apresuramiento de la edil Dolores Parra de beneficiar a Resa lo mismo ha intentado darle la concesión sin licitar, que darle un contrato por una década, sin importar que se viola la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público Estatal y Municipal.
En ese afán de beneficiar a dicha compañía, que es propiedad de los hermanos Francisco Julián y José Abed Rouanett, se ha ignorado los cuestionamientos que se han hecho contra Resa por el mal manejo de los rellenos sanitarios de Puebla y Huejotzingo.
En el caso del relleno de Chiltepeque, ubicado en la ciudad de Puebla, en el sexenio pasado en un par de ocasiones surgieran amenazas del ayuntamiento de la capital de quitarle la concesión si no cumplía con los compromisos de inversión, de controlar la fuga de lixiviados y generar energía eléctrica. Mientras que el gobierno del estado intentó sancionar a la empresa por contaminar la barranca de El Aguaje.
Muchos de esos cuestionamientos se han repetido con el actual edil Eduardo Rivera Pérez, lo que muestra el grado de inconformidad que persiste contra Resa.
En el caso de Huejotzingo, los campesinos que son vecinos de este relleno se quejan de que Resa no les ha pagado los terrenos que les compraron y que abrió un camino sin su consentimiento. La empresa se comprometió a pagar y a hacer un camino de pavimento, pero no ha cumplido.
Hace cuatro semanas iba a haber un acto en el Relleno Sanitario de Huejotzingo, pero justo una noche anterior llovió y hubo fuga de lixiviados y no quisieron que eso lo viera la prensa, ya que eso iba a contradecir el discurso de que los desechos se manejan de acuerdo a las normas ambientales.
En el caso de San Pedro Cholula, la edil Dolores Parra se vio obligada a quitarle la concesión del servicio de limpia a la empresa Orbe Ambiental ante la presión ciudadana por el pésimo servicio que prestaba dicha compañía. Para resolver la carencia de personal encargado de recolectar los desechos del municipio, se pidió auxilio a Resa, la cual entró a solucionar dicha carencia.
El problema es que empezaron a correr las semanas y el ayuntamiento encabezado por Dolores Parra no regularizó el servicio de Resa.
Se sabe que la edil le dio a Resa un contrato temporal, pero el cuestionamiento a esa decisión, es que la alcalde ignoró que ese proceso tenía que pasar por el cabildo, y es la fecha que los regidores ignoran cuál es el contenido de ese documento y lo más importante: cuánto se le va a pagar a la compañía.
El compromiso entre Resa y Dolores Parra fue creciendo a tal grado, que hace unas semanas, la edil pretendió darle a la empresa ya la concesión formal del servicio pero por un contrato directo. Eso no fue lo grave, sino que la alcalde pretendía formalizar el contrato y después avisarle al Congreso, cuando se supone que el procedimiento es al revés, pues lo fundamental es tener la autorización del Poder Legislativo.
Cuando la edil se dio cuenta del yerro, entonces accedió a que se decidiera que empresa va a tener la concesión por medio de un concurso. Hasta ahí todo estaba bien. Sin embargo se incurrió en otro tropiezo, ya que la licitación la elaboró y aprobó la tesorera municipal, Leticia Nicolasa Pérez Papaqui, sin que pasara por las manos de los regidores de las comisiones encargadas de dicho proceso, ya que si no se hacía, entonces se violaba la Ley Orgánica Municipal.
Se hizo una segunda licitación. Se aprobó por mayoría en el cabildo. Incluso ya se publicó en un medio de comunicación local. Solamente con un pequeño detalle: lleva una profunda violación al marco legal, lo cual ya provocó que se dejara sin efecto.
¿Cuál es ese error? Que el artículo 108 de la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público Estatal y Municipal, en sus fracciones IV y V, establece con toda claridad:
Que un contrato: “Su vigencia no podrá excederse del ejercicio fiscal a aquél en que se suscriba, salvo que se obtenga previamente autorización de la Secretaría o del ayuntamiento, según corresponda, para afectar recursos presupuestales de años posteriores en términos de las disposiciones aplicables… en ningún caso su vigencia excederá de tres ejercicios fiscales”
Resulta que en la sesión de Cabildo de la semana pasada se presentó la licitación y en el punto VI, apartado C, se indica: “Se informa al licitante que el tiempo de la prestación del servicio es por 10 años”.
Ya estando instalada la sesión, un regidor le dijo a la edil que el anterior punto es ilegal, ya que la ley dice que un contrato no puede exceder tres ejercicios fiscales y la convocatoria habla de 10 ejercicios fiscales. Ante esa observación, Dolores Parra llamó a un asesor legal, que entonces se dio cuenta que habían interpretado mal las cosas, pues creían que un ejercicio fiscal dura tres años y no uno, como se supone que lo sabe cualquier contador o abogado que haya pasado con promedio de ocho su carrera profesional.
Lo grave de este yerro, es que la edil le paga mucho dinero a un despacho para que la asesore y resulta que esos consultores no saben que un ejercicio fiscal solamente dura un año.
Ahora esta semana habrá una nueva convocatoria. El problema es que es una invitación nacional, cuyas bases costarán 25 mil pesos. La pregunta que surge es: ¿Si aparece una empresa que ofrezca mejor precio o condiciones técnicas que Resa, cómo le va a hacer el ayuntamiento para no darle el contrato?
Muchos de lo que conocen el funcionamiento del errático ayuntamiento panista de San Pedro Cholula saben que no tienen la respuesta para un conflicto de esa naturaleza.
