Madonna aprovechó la escala en Viena de su actual gira de conciertos, para admirar y también mostrar a su elenco las obras de los pintores austríacos Gustav Klimt (1862-1918) y Egon Schiele (1890-1918), y de este último imitó incluso su original firma.
Así lo difundió hoy Klaus Pokorny, portavoz del Museo Leopold de la capital austríaca, al relatar la visita privada de casi dos horas que la Reina del Pop realizó a dicho museo anoche, acompañada por unas 25 personas, en su mayoría bailarines jóvenes, y de su hija adolescente Lourdes.
Llamó especialmente la atención de los directores del museo la actitud “extremadamente atenta” de Madonna, de 53 años, hacia sus acompañantes, pues “evidentemente -subrayaron- quería que accedieran a los valores de la cultura” expuesta.
La propia Madonna se mostró “entusiasmada” y “fascinada” por las obras de los citados artistas que revolucionaron la vanguardia de su época, en torno a 1900.
