Pese a que la Procuraduría General de Justicia (PGJ) no ha emitido boletín oficial alguno sobre la detención de un elemento de la Policía Ministerial, presuntamente de nombre, Pascual Resurrección Potrero Serrano, placa 218, quien fuera asegurado en los primeros minutos del día de ayer, cuando pretendía abandonar en las inmediaciones del Mercado Hidalgo al comerciante que había asaltado, privado de su libertad y finalmente extorsionado, trascendió que fue consignado esta tarde ante el juez Segundo de lo Penal, por los delitos de asalto, secuestro exprés, robo y allanamiento de morada.
Asimismo, en los corrillos de los juzgados, se dice que el indiciado es nada menos que jefe de Grupo en el municipio de Zacapoaxtla, pero no estaba en activo, debido a que tenía incapacidad desde hace algunos meses, presuntamente, por una lesión en la columna vertebral. Aun así, con todo y estar incapacitado, portaba su arma de cargo, pues no la entregó junto con su incapacidad y tampoco nadie se la solicitó, siendo la responsabilidad del encargado del banco de armas de la Procuraduría General de Justicia.
Igualmente, en forma extraoficial, ha trascendido que Potrero Serrano, no entregó el arma a su cargo, una pistola automática, Pietro Beretta, 9 milímetros, debido a que es protegido o que su “padrino” es uno de los altos mandos de la corporación, de quien no proporcionaron el nombre, y sólo se dice que es un “jefazo”.
Hasta el momento, estas versiones no han sido confirmadas o desmentidas por la oficina de prensa de la PGJ, y mucho menos ha enviado el boletín correspondiente con la fotografía del consignado, como suele hacerlo cuando detienen a algún presunto delincuente, por lo que en la dependencia de justicia, en los mismos juzgados, y entre la ciudadanía surge una incógnita. ¿El ministerial detenido contará con la protección de algún alto mando?
