Por una juventud renovada en la fe y que esta asuma el papel evangelizador se pronunciaron los asistentes al XXVII Encuentro Nacional Jóvenes con el Espíritu Santo donde se oró por un país sin violencia.
El obispo auxiliar de Puebla, Eugenio Lira Rugarcía recordó que el encuentro tiene como objetivo principal dar respuesta al llamado de Dios en el documento de Aparecida, a “ser discípulos y misioneros, para que todos los pueblos, en Él, tengan vida”.
Comentó que es importante el llamado a la juventud y recordó el papel del Beato Juan Pablo II y ahora al Papa Benedicto XVI como los grandes promotores para que la Iglesia cuente con jóvenes, que vivan esta experiencia, puedan enriquecerse y llevar su vivencia a sus diócesis, donde lo aprendido y experimentado pueda ser aplicado de tal forma, que puedan desarrollar sus propias “avanzadas evangelizadoras”, dentro del marco de la misión continental.
Explicó que entre las fases del evento se encuentra la Avanzada que “es un proyecto inspirado por el Espíritu Santo” a nivel latinoamericano, el cual surge por la necesidad de una misión con frutos de conversión profunda entre los católicos.
