El presidente de la Fundación Pies Secos en Apoyo a Migrantes, Ricardo Andrade Cerezo, denunció que la Policía que custodia la Central de Autobuses de Puebla (Capu) ha asaltado y extorsionado a centroamericanos que pernoctan en este lugar en su paso hacia Estados Unidos.
Sin embargo, reveló que el mayor número de abusos cometidos contra los indocumentados por parte de la Policía local se reporta en los municipios de Tepeaca, Lara Grajales, Teziutlán, Soltepec y Puebla, por donde pasa la ruta del ferrocarril procedente de la Frontera Sur.
“Las extorsiones son para que transiten libremente por Puebla, porque desconocen sus derechos en el extranjero”, explicó el también migrante.
Asimismo, denunció que la Policía local de los municipios señalados baja a los migrantes del ferrocarril en marcha, poniendo en riesgo la vida de las personas, cuando no es de su competencia.
“Sólo la Policía que trabaja en el Instituto Nacional de Migración (INM) realizaba esta labor, pero desde que hay libre tránsito por el territorio mexicano esto ha dejando de ocurrir, en algunos casos”, expuso el declarante.
Refirió que, hasta el momento, ningún indocumentado centroamericano ha presentado una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Puebla por alguna violación a sus garantías individuales.
El tránsito de los indocumentados por la ciudad de Puebla se debe a que las lluvias derrumbaron el puente en el municipio de Loma Bonita, entre las inmediaciones de los estados de Oaxaca y Veracruz, interrumpiendo el servicio del ferrocarril del Istmo, que obligó a desviar la ruta de los migrantes centroamericanos a la capital poblana.
Algunos trabajadores del servicio de limpia de la Capu confirmaron a este medio que la afluencia de indocumentados centroamericanos por este lugar ha disminuido, pues incluso la semana pasado todavía dormían hasta 20 personas por noche.
“Aquí se quedaban a dormir en las sillas de la sala de espera, en grupitos, cuidándose unos a otros; venían hasta niños; nuestros jefes nunca nos dijeron que los echáramos; por eso descansaban sin problemas”, reveló uno de los trabajadores, quien omitió su nombre.
Esta misma persona confesó que desde el fin de semana comenzó a disminuir la presencia de los indocumentados centroamericanos a la Capu, a quienes identificaron por su acento al hablar y porque en la noche pedían ayuda económica a los demás viajeros, sin causarles molestias mayores, para seguir su camino al norte.
“Nunca se quedaron más de una noche. Entre todos juntaban dinero para pagar sus pasajes y así iban avanzando a otro lugar”, dijo.
Por su parte, Andrade Cerezo informó que al mes transitan por Puebla alrededor de 2 mil 500 migrantes centroamericanos a bordo del ferrocarril, al que han llamado “La bestia”.
Lamentó que pese al libre tránsito de los ciudadanos centroamericanos por México, impulsado por el propio gobierno federal, no han disminuido los abusos a sus derechos humanos y laborales, a los que frecuentemente son sometidos.
Por el contrario, señaló que el tramo más difícil de los indocumentados que proceden de Centroamérica para llegar a Estados Unidos es México, porque grupos criminales y del narcotráfico secuestran, torturan, violan y matan, sin piedad, por su “mano obrera” y para convertirlos en sicarios.
“Como migrante que soy, les puedo decir que México es el tramo más difícil para pasar hacia a los Estados Unidos”, aseveró.
Finalmente, Ricardo Andrade Cerezo, también conocido como “El rey de las cemitas”, indicó que tan sólo en esta semana esperan que arriben al estado de Puebla alrededor de 700 y mil centroamericanos montados en La Bestia, procedentes de Chiapas, donde estuvieron varados por casi 15 días.
Lo anterior, debido a que las fuertes lluvias han deteriorado en varios tramos, la ruta del ferrocarril.
En ese sentido, dijo que no descarta que se incremente el flujo de migrantes a 3 mil centroamericanos por Puebla, pues tan sólo en Chiapas se habla que anualmente pasan por sus fronteras más de 3 millones de personas procedentes, principalmente, de Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua.
