En La Vista Country Club ya no hay sólo mansiones y departamentos de lujo; también hay casas modestas que evidencian la violación al Reglamento de Condóminos y Administración elaborado en 1998, cuando el dueño original del fraccionamiento, Carlos Peralta Quintero, empezó la venta de terrenos en esta zona de lujo.
Como ejemplo de esta irregularidad está la calle Vista Florida, cerca de la puerta lateral creada sobre Periférico Ecológico. Ahí hay ocho inmuebles que destacan porque sus fachadas tienen escasos ocho metros y algunos han alcanzado tres pisos de altura más terraza, aunque en algunos casos el remate parece más una área de tendido.
En un fraccionamiento donde el costo por metro cuadrado de terreno llega a más de 10 mil pesos, donde los condominios alcanzan precios superiores a ocho millones o donde las mansiones rebasan los 10 millones de pesos, estas casas se ofrecen en renta en 8 mil pesos, según cuentan los vecinos de la zona, quienes no sólo están enojados porque este tipo de viviendas han abaratado el lugar sino también porque ninguna es ocupada por sus dueños, lo que provoca un deterioro más acelerado.
Un caso para destacar es la casa número 53, la cual está pintada de rojo óxido. Al parecer está abandonada desde hace varias semanas. Los recibos de teléfonos están a los pies de la puerta principal y el pasto ha crecido más de 30 centímetros.
En esta propiedad, de menos de 200 metros cuadrados, las figuras de cemento hechas en molde, como una tortuga que ocupa la mayor parte de un nicho, contrastan en un entorno con toque californiano, donde el minimalismo forma parte de un estilo de vida.
Es más, los automóviles estacionados en la doble cochera al aire libre evidencian que el estatus económico de sus residentes difiere de los primeros colonos, quienes insisten en que la construcción de estas casas es consecuencia de una decisión tomada por Marcos Salame Jafif, el actual dueño de La Vista, donde lo cual también ha disparado la multiplicación de edificios.
A la fecha, destacan La Vista Towers I, II y III, además El Encanto Boutique y otros de más de 15 pisos, los cuales comenazaron a traer las sombras sobre las casas de esas residencias millonarias que alguna vez tuvieron sol todo el día y como paisaje al Popocatépetl.
