Las advertencias de que México era un lugar de alto riesgo por el lavado de dinero del narcotráfico, con transferencias que superaban incluso el millón y medio de dólares, no impidieron que el Grupo HSBC Holdings convirtiera a México en la meca de muchos lavadores internacionales de divisas.
Por ello, directivos del banco anunciaron la cancelación de 20 mil cuentas de mexicanos en Islas Caimán.
El informe U.S. Vulnerabilities to Money Laundering, Drugs, and Terrorist Financing: HSBC Case History del Subcomité Permanente de Investigaciones del Senado de Estados Unidos, revela que por más de una década el Departamento de Estado, el FBI, la DEA, la Red de Combate del Crimen Financiero (FinCEN), y otras dependencias, advirtieron que México era un lugar de alto riesgo.
“En años recientes los lavadores internacionales de dinero han optado crecientemente por México para colocar inicialmente sus ingresos de la droga en el sistema financiero mundial”, recuerda este informe del Senado citando el Reporte Internacional de Estrategias de Control de Narcóticos (INCSR) del Departamento de Estado en el año 2000, dos años antes que Grupo HSBC comprara a Grupo Financiero Bital.
Es decir, que el Grupo HSBC sabía que su afiliada mexicana (HBMX) movía fondos sospechosos y que tenía una extensa relación de corresponsalía con su afiliada estadunidense (HBUS) pero no informó a ésta de la magnitud de los problemas de lavado de dinero para que HBUS no elevara la percepción de riesgo de la afiliada del grupo en México.
“Hasta 2009 que HBUS otorgó a HBMX (la afiliada de Grupo HSBC en México) un trato de bajo riesgo”, señala.
