Para el politólogo de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), Alejandro Guillén Reyes, es inútil el intento de los partidos de izquierda por buscar anular el proceso electoral del 1 de julio, y consideró que este esfuerzo, a la larga, les resultará contraproducente.
Argumentó que para Andrés Manuel López Obrador el intento de tirar el 25 por ciento de las casillas para lograr la anulación del proceso será muy complicado, y “a lo mucho que pueden aspirar es que exista alguna sanción, por lo tanto, solamente le resta seguir con las movilizaciones callejeras”, lo que le restaría fuerza al movimiento y su influencia, tras haber logrado posicionarse como la segunda fuerza electoral del país.
Por ello, explicó el especialista, todos los actores políticos y sociales tienen que aceptar que el candidato tricolor, Enrique Peña Nieto, al lograr más de 18 millones de votos, fue el ganador de la contienda y eso hay que aceptarlo; sin embargo, también consideró que no es malo protestar por las irregularidades, aunque también reconoció la posibilidad de que los priistas también denuncien la compra de votos contra el PRD, “porque todos compraron votos”.
Finalmente, sobre las impugnaciones, Guillén Reyes, auguró que será difícil que prosperen por la vía jurídica, bajo el sustento de que, seguramente, no podrán presionar al Tribunal Federal Electoral, que hace seis años tampoco intervino en un proceso que fue más cerrado y controversial.
