Una multitud de libios entusiasmados e incluso algunos con lágrimas, dejaron atrás el legado de Muammar Gadhafi para participar en las primeras elecciones nacionales libres en el país en 60 años.
Los libios, muchos de los cuales vota por primera tras cuatro décadas de régimen de Gadhafi, escogerán una asamblea compuesta por 200 diputados, la cual elegirá a un primer ministro y un gobierno antes de preparar el terreno para unas elecciones parlamentarias completas el próximo año, ya con una nueva Constitución.
Los candidatos con programas islámicos son los favoritos entre los más de tres mil 700 aspirantes, lo que sugiere que Libia será el próximo país de la Primavera Árabe, tras Túnez y Egipto, en el que los partidos religiosos se quedan con el poder tras los levantamientos populares del año pasado que derrocaron a regímenes autoritarios.
En la ciudad de Bengasi, ubicada en el este del país y cuna del levantamiento que derrocó a Gadhafi el año pasado, se produjeron varios incidentes durante los comicios, con asaltos a colegios electorales y quema de papeletas.
Las autoridades dijeron que hombres armados impidieron a los votantes entrar en algunos colegios en el puerto petrolero oriental de Ras Lanuf, mientras que otros centros en el sur del país tampoco abrieron. Sin embargo, situaron en 94 por ciento el número de colegios electorales que funcionaron con normalidad.
Una persona murió y dos resultaron heridas en un enfrentamiento entre fuerzas de seguridad y manifestantes opuestos a las elecciones parlamentarias, informó el titular de la comisión electoral libia.
Un tiroteo siguió a una serie de ataques en los centros de votación en la mitad oriental del país.
En la capital, Trípoli, la votación se desarrolló sin problemas. Un grito de “Allahu akbar” (“Alá es grande”) se pudo oír dentro de un colegio electoral cuando votó la primera mujer,mientras decenas de personas hacían fila charlando animadamente.
