Cuitlatlán
Por Fermín Alejandro García
La protesta sindical que lleva tres días y exige la destitución de Germán Sierra Sánchez y Humberto Aguilar Viveros como delegados de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), respectivamente, tiene un tufo de venganza de Casa Puebla en contra del primero de estos funcionarios por los severos cuestionamientos que ha realizado al proyecto estrella del sexenio morenovallista: la apertura de la armadora Audi y la llamada “ciudad modelo” Audi.
La inconformidad contra los funcionarios de Conafor y Conagua la encabeza Mario González Maldonado, quien es el secretario general de la sección 37 del Sindicato Nacional de Trabajadores del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SNTMAR) y quien exige una serie de mejoras laborales que no está en manos de los delegados de esas dependencias poderlas resolver. Son asuntos que corresponden a otros directivos del gobierno federal.
Algo que llama la atención es que el SNTMAR agrupa a los trabajadores del área medio ambiental del gobierno federal que abarca: la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), Conagua y Conafor, y las protestas no se han dirigido contra los delegados de las dos primeras dependencias, a diferencia de la beligerancia que ha existido contra Sierra Sánchez y Aguilar Viveros, a quienes les han tomado sus oficinas.
¿Por qué de ese trato diferenciado?
La posible respuesta es la siguiente: la Semarnat –que dirige Daniela Migoya Mastretta– y la Profepa han sido dos dependencias domesticadas por Rafael Moreno Valle Rosas, ya que le han tolerado todo a la administración morenovallista, desde la destrucción del aviario del Parque Ecológico Revolución Mexicana hasta el derribo de miles de árboles para diversas obras viales y las que se realizan en la pirámide de Cholula.
En cambio Germán Sierra Sánchez ha cuestionado con severidad y de manera responsable la viabilidad del proyecto de Audi, ya que la zona en donde se construyó la armadora y se está edificando la “ciudad modelo” –que a largo plazo se busca que sea el hábitat de 200 mil personas– no hay agua suficiente, ya que el acuífero de la región está en veda por encontrarse sobreexplotado y no se tiene una solución alternativa para dotar de los 15 millones de metros cúbicos del líquido que se requieren al año.
Sierra acudió al Congreso local una semana antes de la inauguración de la planta de Audi y ratificó en público la posición de Conagua frente a los problemas ambientales que existen en torno a dicha fábrica automotriz. Se sabe que esa actitud causó enojo, cólera en Casa Puebla. Por eso existe la sospecha de que desde la cúpula del Poder Ejecutivo estatal podrían estar moviendo los hilos de Mario González Maldonado, el dirigente del SNTMAR.
El dirigente gremial sueña con ser diputado local. En una ocasión ya lo intentó por el Partido Movimiento Ciudadano. Ahora, al parecer le estarían diciendo palabras dulces al oído, tales como que podría ocupar una curul en el Congreso del estado –en año 2018– si se moviliza contra funcionarios federales incómodos para Casa Puebla. Es lo que se dice entre los trabajadores del área medio ambiental.
http://www.lajornadadeoriente.com.mx/2016/10/07/venganza-casa-puebla-conagua/
