El exprimer ministro portugués Antonio Guterres se convertirá en el próximo secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), después de que los 15 miembros del Consejo de Seguridad lo “recomendaran” como posible candidato de Ban Ki Moon.
Guterres, quien fue director de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) durante 10 años, hasta 2015, emergió como el gran favorito del Consejo de Seguridad después de la última de las seis votaciones informales, donde consiguió 13 votos a favor.
Es el único aspirante que recomienda el consejo, por lo que será muy difícil que la Asamblea General, cuando se reúna para ratificar esa designación, eche para atrás un nombramiento que ha consumido muchas reuniones en la ONU desde cerca de un año.
Era el mejor candidato disponible”, afirmó el embajador ruso ante la ONU, Vitaly Churkin, cuyo país preside este mes el Consejo de Seguridad, al dar cuenta de la votación formal que minutos antes se había adoptado en ese órgano de Naciones Unidas. La decisión fue adoptada “por aclamación”, y fue “una señal de unidad”, dijo.
Guterres se convierte en la figura elegida después de seis votaciones secretas que llevó a cabo el consejo desde el 21 de julio pasado para definir quién dirigirá la ONU entre los 13 candidatos que se presentaron, aunque tres de ellos terminaron por retirarse.
Tras conocer la noticia, Guterres señaló que tiene “humildad y gratitud”.
Carrera política
Guterres es un ingeniero que entró en política en 1974, al unirse al Partido Socialista. Se convirtió en primer ministro de Portugal en 1995 y estuvo en el cargo hasta 2002.
De 2005 a 2015 ocupó el cargo de Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados. Se le atribuye la reducción de costos en la agencia durante su gestión, así como la mejora de su rendimiento, ya que forcejeó con la crisis migratoria.
Católico practicante, Guterres se volvió a casar después de que su primera esposa murió de cáncer, y tiene dos hijos.
Al postular al cargo, Guterres escribió acerca de los desafíos que enfrenta el mundo en términos del aumento de la desigualdad, el terrorismo y el crimen organizado, el cambio climático y la proliferación de actores armados a nivel internacional.
Escribió que la ONU tenía “una posición única para conectar los puntos para superar estos desafíos”, pero que era necesario un cambio y una reforma.
“Las personas que necesitan protección no están recibiendo suficiente. Los más vulnerables, como las mujeres y los niños, son una prioridad absoluta. Debemos asegurarnos de que cuando alguien vea la bandera azul, él o ella puede decir: ‘Estoy protegido'”.
Ni mujeres ni de Europa del Este
Al final no salió un representante de Europa Oriental, para cumplir con la norma no escrita sobre la rotación regional que ha venido observando la ONU para este puesto, y tampoco una mujer, como estaban pidiendo muchos países miembros de la organización.
En la carrera se habían presentado, entre otros, la ministra argentina de Relaciones Exteriores, Susana Malcorra, y la costarricense Christiana Figueres, que defendió el papel de la ONU en las negociaciones sobre el cambio climático.
Churkin recordó que la mitad de los candidatos que se habían presentado eran mujeres, y destacó que la designación del portugués se llevó a cabo en un “proceso justo”.
El diplomático destacó las “excelentes credenciales” que tiene Guterres en el sistema de la ONU y el papel que desempeñó al frente de ACNUR, un puesto que le “permitió viajar por todo el mundo” y ser testigo de “espantosas situaciones”.
Tras la decisión de este jueves, el presidente del consejo se reunió con el de la Asamblea General, Peter Thomson, para entregarle formalmente esa “recomendación”, y Thomson tendrá que fijar una sesión de la Asamblea para ratificar la designación.
Se necesitan dos tercios de los votos en la Asamblea, pero teniendo en cuenta que la decisión fue adoptada por aclamación en el Consejo de Seguridad, no se espera que Guterres encuentre tropiezos para asumir en enero próximo el máximo cargo de la ONU.
