Ciudad de México. El jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, anunció la implementación de filtros de partículas diesel (DPF, por sus siglas en inglés) para las unidades de transporte público, escolar y de carga, con el fin de reducir contaminantes hasta en 90%.
“Estamos hablando del hollín, de estas partículas 2.5, 2, o PM10 que no se ven, pero que son tan dañinas para todos nosotros”, señaló al hacer la declaratoria inaugural del taller Reducción de Emisiones de Partículas en Vehículos Diesel. Alternativas para la Ciudad de México.
Mancera dijo que en lo que resta del año y hasta 2017 se hará la sustitución en el transporte M1 y escolar y que ya se cuenta con suficiencia presupuestal.“En 2017, es decir, lo que nos resta de este año, estaremos haciendo la sustitución en M1 porque M1 también da transporte escolar”, destacó tras señalar que se espera que para el próximo año 30 mil unidades ya cuenten con esta tecnología.
El mandatario capitalino explicó que con la instalación de un filtro de última generación, que tiene un costo de diez mil dólares por unidad, en máxima aceleración se pasa de una emisión de más de cuatro millones de partículas, a 300 mil, y esas son las que afectan directamente la salud de las personas.
En la Quinta Colorada en la primera sección del Bosque de Chapultepec, el Ejecutivo local aseguró que la iniciativa privada y el gobierno federal también participarán en este cambio para los camiones de carga.“Sí es una inversión, sin ninguna duda, sí hay que desembolsar. Estamos hablando de 10 mil dólares. Pero también tiene un beneficio económico sustancial para las empresas, porque cuando dejamos sin circular algunas de sus unidades —nos decían—, en un día se pueden perder hasta cinco millones de pesos”, puntualizó.
“Con quién vamos a trabajar también, con los de carga, con los vehículos grandes; claro que por eso está acá el señor subsecretario de Semarnat (Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales), eso será una tarea en donde nos tendrá que ayudar la Secretaría de Comunicaciones y Transportes del gobierno federal. De ahí mi insistencia de que en la CAMe (Comisión Ambiental de la Megalópolis) esté la Secretaría de Salud del Gobierno Federal y esté la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, porque si no, nosotros vamos a adecuar aquí todos nuestros buses y podemos tener ya los 30 mil que están en estas tareas de reparto, en estas tareas de abasto de la ciudad, y los grandes tráileres que entran, los grandes camiones que entran procedentes del interior de la República pues no tendrán estos sistemas y lo que buscamos es que todos tengan estos sistemas, ahí es donde tendremos una ventaja sustancial”, dijo Mancera.
Los filtros DPF son conectados al sistema de escape de los camiones, en donde las partículas son retenidas.
La iniciativa del gobierno capitalino forma parte de la Medida 21, prevista en el Programa para mejorar la calidad del aire en la Zona Metropolitana del Valle de México 2011-2020 (Proaire), en el que se busca la “renovación del vehículos a diesel con la sustitución de motores y adaptación de sistemas de control de emisiones”.
Argumenta que los resultados del primer proyecto de “Retrofit” para autobuses urbanos a diesel, en la ZMVM realizado en 2004, mostraron que es factible reducir más de 90 por ciento las emisiones de partículas en autobuses a diesel con inyección electrónica y combustible de ultrabajo azufre, por lo que auguran buenos resultados.
El taller presentado este lunes, es también parte del procedimiento que solicita el Proaire a la autoridad local en cuanto a diseñar un mecanismo que acredite las mejoras en el sistema de control de partículas de las unidades. La aplicación de la medida, según el documento debió empezar desde 2013 y permanecer hasta 2020.
MULTAS VERDES, DISPAREJAS
Por ser aleatorio y tener fines recaudatorios, el trabajo que realizan las patrullas ecológicas en la Ciudad de México queda en entredicho, pues ni sanciona a todos los que debe ni debió de sancionar a todos los que castigó al menos en el último año, consideró Carlos Medina, investigador del Instituto Politécnico Nacional.
Tras el balance de operación que dio a conocer el gobierno local a través del 4to Informe de Gobierno, en el que destaca la aplicación de 54 mil 371 multas, que equivalen a 93 millones 535 mil 518 pesos, la medida que forma parte del Programa de Vehículos Ostensiblemente Contaminantes y Unidades sin verificación pierde la vocación ambiental para la que fue creada.
“El costo de la multa es elevadísimo con el supuesto argumento de daño a la salud, pero en algunos casos sólo es porque no tiene el holograma de verificación vigente, lo que no implica que contamine más de lo normal”, comentó en entrevista.
Dijo que la poca capacidad del gobierno con apenas 34 patrullas hace que la detección y sanción sea aleatoria, por lo que resulta hasta discriminatoria.
“Me pregunto por qué detienen a un auto y no a otro, si ambos contaminan”, cuestionó el especialista.
Consideró que la Sedema se tendría que apoyar de las cámaras de videovigilancia y detenerlos con ayuda de la policía de tránsito, en espera de que llegue una patrulla ecológica.
