En agosto pasado se registró la menor producción de gasolinas de Pemex, que se desplomó por debajo de los 300 mil barriles diarios que venía registrando desde octubre de 2014. Antes de ese año la petrolera producía más de 400 mil barriles diarios.
En el octavo mes del año, la producción se ubicó en 299.3 mil barriles diarios, una caída de 22.7 por ciento respecto a igual mes de 2015, de acuerdo con el más reciente indicador operativo.
Es sabido que la empresa productiva del Estado por muchos años ha mantenido una baja inversión en refinación, la modernización de tres de sus seis refinerías sigue pendiente y ha registrado varios paros operativos no programados.
En el cuarto Informe de gobierno se apuntó que la inversión de Pemex en refinación de septiembre de 2015 a junio de 2016 cayó 89 por ciento respecto al mismo periodo 20142015, pasando de 39 mil 835.6 millones de pesos a solo 4 mil 380.5 millones de pesos.
Al cierre de 2015, la empresa tuvo una producción promedio de 381.4 mil barriles diarios de gasolinas, lo que supone 82.1 mil barriles diarios menos respecto a agosto de este año.
La Asociación Mexicana de la Industria del Petróleo (Amipe), ha externado su inquietud por los retrasos en las obras de mantenimiento en refinación.
Las refinerías requieren de constante mantenimiento pues el medio ambiente de las mismas es altamente agresivo y corrosivo, con desgaste continuo, que rápidamente puede generar que materiales y equipo queden inservibles. “Si esto no es atendido de forma oportuna se incrementan costos en las inversiones futuras, así como la posibilidad de accidentes en las instalaciones”.
De acuerdo con la Amipe, de 2012 a 2016 el presupuesto asignado al mantenimiento de refinerías ha crecido únicamente 0.12 por ciento.
Los recursos asignados durante 2016 son 17 por ciento menores a los contemplados en 2017.
