Por fin, un equipo mexicano de futbol podrá recibir en casa la final de vuelta de la Copa Libertadores de América, algo que era imposible desde que los conjuntos aztecas recibieron la invitación al prestigioso torneo desde 1998.
Debido a que la Libertadores es un torneo de la Conmebol, dicho organismo sudamericano siempre protegió a los suyos y la final de vuelta se tenía que jugar en el estadio del otro club del “cono sur”.
Dichas situaciones vivieron los equipos mexicanos Cruz Azul, Chivas de Guadalajara y Tigres de la UANL, quienes llegaron a la disputa por el título y tuvieron que cerrar la gran final en Sudamérica ante Boca Juniors, Internacional de Porto Alegre y River Plate, de forma respectiva.
La Federación Mexicana de Futbol (FMF), en conjunto con la Liga MX, siempre buscó esa igualdad con la Conmebol para que los cuadros mexicanos pudieran cerrar de local dicha fase decisiva, algo que ahora ya se consiguió para las siguientes ediciones.
La FMF dio a conocer este viernes la modificación en el reglamento de la Confederación Sudamericana de Futbol (Conmebol) que beneficia a los clubes aztecas en caso de llegar a la final del torneo de clubes más prestigioso del continente americano.
“La modificación del Artículo 3.7 inc. B del reglamento de la Copa Libertadores de América referente a la disputa de la final, que en caso que correspondiese, el partido de vuelta sea disputado en México”.
